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Vela

Aina Bauzá supera el ecuador de la Transat Café L’Or

La mallorquina, junto a la francesa Axelle Pillain, completa la mitad de la regata que une Le Havre y Martinica en Class40

Aina Bauzà y Axelle Pillain han superado ya la mitad de la Transat Café L’Or

Aina Bauzà y Axelle Pillain han superado ya la mitad de la Transat Café L’Or / A.B. / DMA

Palma

La mallorquina Aina Bauzá ha completado ya la mitad de la Transat Café L’Or, una de las regatas oceánicas más prestigiosas del mundo, junto a la francesa Axelle Pillain. A bordo del Engie – Dessine-moi la High Tech, compiten en la clase Class40 dentro del programa Cap pour Ellesuna beca impulsada por Engie para fomentar la presencia femenina en la vela oceánica— y encaran la segunda mitad del Atlántico con los objetivos intactos tras dos semanas intensas de navegación.

Conocida anteriormente como Transat Jacques Vabre, la prueba propone más de 3.750 millas náuticas entre la costa normanda y Martinica, un recorrido que exige resistencia, estrategia y lectura del océano. Este año, la dureza de la travesía quedó patente desde la primera noche: tres trimaranes Ocean Fifty volcaron y sus tripulaciones tuvieron que ser rescatadas —todas se encuentran bien—, recordatorio del nivel de exigencia al que se enfrenta la flota.

Segunda gran aventura

Para Bauzà esta es su segunda gran aventura atlántica tras el récord mundial logrado en 2024, ahora en un contexto de doblete en el que la compenetración con Pillain resulta clave en cada maniobra, guardia y decisión táctica. Desde la salida en Le Havre (26 de octubre), el golfo de Vizcaya presentó viento fuerte y mar formada, condiciones que llevaron a la organización a ordenar una escala obligatoria en A Coruña por seguridad. Aina y Axelle llegaron el 29 de octubre y retomaron la regata el 1 de noviembre, una vez mejoró la meteorología. Esta parada oficial computará en la clasificación final, que se decidirá por la suma de tiempos de ambas etapas.

Con el ecuador ya superado, Bauzá mantiene el pulso competitivo de una Class40 siempre apretada, gestionando ritmos, velas y descansos en un Atlántico cambiante. Queda la segunda parte hacia Martinica.

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