Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol

Los padres del Sporting Ciutat de Palma benjamín consideran injusta la sanción

La FFIB castigó a ambos clubes con tres partidos a puerta a cerrada a ambos clubes por los incidentes ocurridos en el campo del Arenal

Imagen de un partid de fútbol base del Sporting Ciutat de Palma

Imagen de un partid de fútbol base del Sporting Ciutat de Palma / @sporting_ciutat_de_palma

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Palma

Los padres de los jugadores del Sporting Ciutat de Palma benjamín, que el pasado 30 de noviembre se vieron involucrados en unos incidentes en el campo del Arenal que obligó a la suspensión del encuentro, han mostrado su disconformidad por las sanciones de la Federació de Futbol de les Illes Balears (FFIB).

El Juez del Comité de Competición falló sancionar con tres partidos sin público a ambos clubes, y los padres del Sporting Ciutat de Palma consideran que es una injusticia haber sido castigados por “una pelea entre una madre de un jugador de nuestro equipo y el padre del entrenador del equipo rival por causas que desconocemos y que, por supuesto, ni respetamos ni justificamos bajo ningún precepto”. Este es el escrito remitido por los padres de los jugadores del Sporting Ciutat de Palma benjamín:

No te quedes quieto ante una injusticia

No quiero que mi hijo vea que me quedo quieta ante una injusticia. Porque si yo no la lucho, él, el día de mañana tampoco lo hará. Y eso es el primer motivo que me mueve.

Os voy a explicar:

Y es que somos un equipo y eso venimos a defender...

Nos presentamos como un grupo de padres de un humilde equipo de niños de 8 años (benjamines) cuya única ilusión es ver a sus hijos realizar un deporte, en nuestro caso el fútbol.

Muchos de nosotros hemos escogido un deporte en equipo para que aprendan todos los valores que en esta modalidad se dan. Tales como el respeto, la responsabilidad, el compromiso y el trabajo o la comunicación entre otros.

Pero por desgracia, hace muy poco, hemos tenido la mala suerte de presenciar un caso de violencia durante un partido. Y digo mala suerte porque es algo que nadie debería vivir.

Nuestros pequeños no entendían qué ocurría, asustados, no comprendían porqué se les anulaba el partido ni mucho menos porqué dos adultos ajenos al terreno de juego estaban enzarzados en una pelea que acabaría siendo un episodio bochornoso y deleznable.

Lamentablemente, salimos mal parados todos.

Y digo todos porque tanto niños como padres hemos sido castigados por un acto que no toleramos. Convencidos de que el hecho de que se dé un caso de violencia, injustificable en cualquier ámbito, ha de ser castigado. Y confiando en que la ffib, nuestro club y la justicia iban a tomar cartas en el asunto, recibimos una sanción por parte de la FFIB que no aceptamos.

Ya que hay que saber a quién y cómo se le castiga ya que de lo contrario, podemos estar dando una lección equívoca.

Nuestros niños siguen sin entender porqué ahora, tienen que jugar a puerta cerrada durante 3 partidos locales cuando ellos no han hecho nada. En tal caso son víctimas por presenciar un acontecimiento violento ajeno a ellos y al resto de padres.

Obviamente les apasiona el fútbol pero su mayor ilusión es ver la representación familiar en las gradas. Apoyando, sonriendo, aplaudiendo y disfrutando mientras realizan un deporte de la forma más sana posible. Reforzando vínculos y autoestima, creando momentos y recuerdos para toda la vida... Nos da igual el resultado. Lo único que nos importa es ver esa sonrisa reflejada en sus rostros. Es ver su mirada de aprobación después de una jugada... Un guiño que diga cariño, lo he visto, he visto lo que has hecho...

Nos parece que a día de hoy, la FFIB nos está echando todo este trabajo previo y toda esa ilusión por la borda.

Deberían cambiar el sistema para que fueran sólo los violentos los que paguen y no los niños ni los padres que defendemos a capa y espada el juego limpio y el respeto.

Esta medida por parte de la federación es desmesurada e inapropiada. Hace que la ilusión y las ganas se vean dañadas por un acontecimiento que no debería haber ocurrido nunca.

Se está castigando a menores de 8 años que no han hecho nada malo. Como si ya no lo fuera haber vivido ese momento.

Hace que este castigo pierda sentido. Ya que desde el inicio no lo ha tenido.

Hace que el fútbol pierda sentido.

Hace que la justicia y las normas pierdan sentido.

Hace que los que obramos bien perdamos la esperanza.

Hay mucho trabajo por delante, empecemos por lo que está en nuestras manos.

Neus Bover

TEMAS

  • violencia en el fútbol
  • FFIB
Tracking Pixel Contents