CHAMPIONS FEMENINA

Patri, Mariona y Cata Coll, a la final de la Champions femenina con el Barça

El conjunto azulgrana hizo bueno el 0-1 en Stamford Bridge y, con un 1-1 en el Spotify Camp Nou, logró el billete a Eindhoven | Hansen, ayudada de Carter, abrió el marcador en un partido muy disputado y Reiten puso el empate para las 'blues'

FC Barcelona - Chelsea FC.

FC Barcelona - Chelsea FC. / Alberto Estevez

María Tikas

Lo ha vuelto a hacer. El FC Barcelona estará en la final de la Champions. La cuarta en cinco años, que se dice rápido. El conjunto azulgrana, muy superior en juego, supo sufrir contra un Chelsea que controló mejor los tempos y logró hacer bueno el resultado de Stamford Bridge. Hansen, a pase de Aitana, volvió a ser la heroína. Las mallorquinas Patri Guijarro y Mariona Caldentey fueron titulares, mientras que la portera Cata Coll estuvo en el banquillo.

Salió Giráldez con su once de gala, sólo tres cambios respecto a Londres. El primero, obligado, el de Torrejón por Lucy Bronze, recién intervenida de la rodilla. Y luego Mariona por Salma y Oshoala por Geyse. Hayes, por su parte, se volvió a presentar con defensa de cinco y a dejar a James en el banquillo. Aunque en Stamford Bridge la entrada de la joven futbolista cambió la cara del Chelsea, la entrenadora londinense quiso apostar por el repliegue para minimizar los ataques azulgranas.

fútbol. Barça-Chelsea, Champions femenina. Patri Guijarro

Patri Guijarro, controlando el balón en el Barça-Chelsea / @FCBfemeni

La intensidad de la ida se repitió en el Spotify Camp Nou, esta vez acompañada por el calor de los 72.262 aficionados del Barça desde la llegada del bus hasta varios minutos después del silbato final.

Choque de estilos

Ninguno de los equipos se conformaba con el resultado de Londres y fue a por todas desde el primer segundo. El Chelsea no tenía nada que perder, aunque dio la sensación que quería que pasasen los minutos, y fue inamovible en su idea: transiciones, contras y balones largos a Sam Kerr y Guro Reiten, que tenía ganas de reivindicarse tras el tanto anulado en la ida. Y el Barça salió muy serio, jugando con inteligencia y, aunque no presionó como otras veces, ocupó bien los espacios para minimizar riesgos y provocar pérdidas.

Todas las -pocas- ocasiones del primer tiempo fueron para las azulgranas, que dominaron también en juego y posesión pero sólo lograron rematar una vez entre los tres palos. Oshoala protagonizó un par de buenas llegadas pero falló en la finalización. Hansen fue un peligro por la banda derecha, esta vez acompañada de Torrejón, y hasta vio cómo la colegiada Esther Staubli le anuló un gol porque interpretó que se acompañó de la mano en el remate. Aitana, rompiendo desde segunda línea, fue de gran ayuda para la noruega y Rolfö, tras un susto por un golpe en la cabeza con Eriksson, fue dueña y señora de la banda izquierda.

Avanzaban los minutos y el resultado era cada vez más peligroso para el Barça, que necesitaba un gol para la tranquilidad, sabiendo que el Chelsea puede marcar con muy poco. Aprovechaba Hayes, con la pizarra siempre a punto, los 'clásicos' tiempos muertos a la hora de atender los médicos a sus jugadoras en el verde. Y dejaba pasar los minutos.

Locura

Hasta que llegó el gol de la tranquilidad, más celebrado que nunca. Aprovechó una contra Aitana para hacer carrera por el carril central, pase a Hansen y la noruega, ayudada por Carter -que acabó de introducir el balón- marcó el primero para ampliar la ventaja del Barça en el global de la eliminatoria. Lo celebró con ímpetu el banquillo culé, Alexia Putellas en él, y se desató la locura en el Camp Nou, que animaba al ritmo de 'Un dia de partit'. 

Poco duró la euforia. En la acción siguiente, y tras una falta a Mariona en el círculo central que obvió la colegiada y un paradón de Paños al primer disparo, Reiten puso el empate aprovechando el rebote. Cada vez se sentía más cómodo el Chelsea y Hayes sacó toda su artillería para los minutos finales.

Supo aguantar bien el Barça y no decayó. Incluso se vino arriba en los minutos finales. Y aunque no logró marcar -Geyse estuvo a punto de hacerlo- puede decir alto y claro que el primer puesto en la gran final de Eindhoven es suyo. Historia.