Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Análisis

Las claves de la medalla de oro de España en el Eurobasket

La magistral dirección de Scariolo y la cohesión de un grupo en el que nadie confiaba han empujado a la selección a un éxito inimaginable antes de empezar el torneo

Las claves de la medalla de oro de España en el Eurobasket.

Lorenzo Brown, Jaime Fernández, Xabi López-Arostegui, Jaime Pradilla y Willy Hernangómez. Ese fue el cinco inicial en la final donde la selección española de baloncesto se proclamó campeona de Europa por cuarta vez. Con todo el respeto, nombres que salvo el de Willy solo conocían los aficionados del baloncesto. Ni uno de esos seguidores, tampoco los analistas más sesudos, podía imaginar que se iban a colgar, junto a sus otros siete magníficos, una enorme medalla de oro. Es más, ni el propio Sergio Scariolo, probablemente, lo pensaba cuando España debutó ante Bulgaria en Tiflis, la capital de Georgia, el 1 de septiembre ante Bulgaria. Desde aquel día, la selección ha vivido un periplo inolvidable, merecedor de un documental que lo detalle, que culminó el domingo con una incontestable victoria ante Francia. El repaso a las virtudes del equipo se puede resumir en un formidable trabajo colectivo bajo la batuta de un mago de los torneos de selecciones como el técnico italiano. La sinfonía de la selección en Berlín fue propia de la prestigiosa filarmónica de la ciudad.

Scariolo, el arquitecto del éxito

Scariolo se ha convertido en el seleccionador ideal. Su capacidad para sacar rendimiento a un grupo de jugadores en dos semanas es comparable, o incluso mejor, a la que ha obtenido en los banquillos de clubs. El técnico de Brescia ha sometido, uno tras otro, a los entrenadores rivales. Para cada partido, la receta táctica adecuada. El variado repertorio defensivo, cuando hoy la defensa indvidual parece dogma, ha sido todo un curso para cualquier aspirante a entrenador. Hacerlo con tanto poco tiempo de preparación solo habla del enorme trabajo de Scariolo y de su equipo de ayudantes. Con la dificultad añadida de que España tenía el equipo menos físico del campeonato. Aquella frase de que los ataques ganan partidos y las defensas, campeonatos encaja como nunca con lo sucedido en Tiflis y en Berlín. Lo que no quiere decir que España no haya aprovechado al máximo sus recursos ofensivos.

La fuerza del colectivo

Era el Europeo de tres superestrellas de la NBA: Luka Doncic, Nikola Jokic y Giannis Antetokounmpo. Tres cracks de póster por sus galardones individuales y sus contratos. El griego firmó en 2020 el mayor de la historia: 228 millones de dólares por cinco años. Este verano, el serbio le superó: 270 por otros cinco. Y en medio, en 2021, Doncic firmó 207 por otro quinquenio. Pues bien, ni Eslovenia, ni Serbia ni Grecia están en el podio del Eurobasket 2022. Nunca se cruzó con ellas España, pero sí con otros rivales con mejores pronósticos como Lituania, Alemania o Francia, subcampeona olímpica. A lo más alto del cajón se subió un grupo que ha mostrado una cohesión y un sentido colectivo del juego extraordinarios. Mérito tanto del entrenador como de sus jugadores. Esa unidad sin fisuras ha permitido sacar adelante partidos que han tenido guion de 'thriller' por las oscilaciones en el marcador y afrontar la final con el convencimiento y la seguridad que tenía la generación dorada de los júniors de oro. El ejemplo que mejor lo ilustra fueron los siete triples de Juancho Hernangómez. En el día D.

Reparto de roles y la confirmación de Willy

La fuerza de un grupo va unida siempre al reparto de roles, dentro y fuera de la pista. Por experiencia y jerarquía, Rudy ha sido el líder del vestuario, aparte de Scariolo. Ahí quedó su arenga en el descanso, más bien una bronca, para recoser el partido de cuartos ante Finlandia. Y en la pista, Lorenzo Brown ha justificado de sobras, como un base académico y no solo un anotador individualista, su controvertida nacionalización exprés. Ha sido un pilar junto a los Hernangómez o el propio Rudy y Garuba en instantes decisivos. El caso de Willy Hernangómez ha sido el más espectacular en cuanto a su crecimiento después de ocupar, lógicamente, un papel más secundario con los Gasol en activo. Se lleva la máxima nota como el MVP del Eurobasket. Y qué decir del malagueño Alberto Díaz, a quien la etiqueta de revelación se le queda corta. Un jugador de equipo descomunal en un colectivo con un solo hombre del Madrid (Rudy), ninguno del Barça y un único catalán, Joel Parra (Penya).

Compartir el artículo

stats