Ciclismo

Artà se vuelca con Enric Mas y celebra su tercer podio en la Vuelta

El ciclista acepta el reto del alcalde Manuel Galán de volver al balcón para celebrar un triunfo

Enric Mas exhibe la placa con que fue obsequiado por el Ayuntamiento de Artà.

Enric Mas exhibe la placa con que fue obsequiado por el Ayuntamiento de Artà. / Biel Capó

Biel Capó

La plaza del Ajuntament de Artà se ha llenado esta tarde de admiradores del ciclista Enric Mas, agasajado por su podio en la Vuelta a España, donde quedó segundo clasificado por detrás del belga Remco Evenepoel. 

Desde el balcón de la casa consistorial, el alcalde, Manuel Galán, recordó la promesa realizada por el ciclista del Movistar en 2018, en el mismo lugar, cuando también quedó en el segundo cajón del podio 2018, cuando quedaron en volver para celebrar otro éxito. El primer edil elogió la total competitividad del ciclista y que se haya convertido «en el máximo referente del ciclismo para el deporte base» de su pueblo natal, representado en el esfuerzo, la dedicación y el entusiasmo de un gran deportista. 

Por otro lado, el ciclista destacó y agradeció el cariño de sus paisanos, que para él es «muy especial», y se deshizo en elogios hacia su gente. Para finalizar su parlamento, Mas recordó la anécdota protagonizada por su abuela, que al llegar a Artà le dijo: “Enriquet, si tienes que volver hacer segundo no hace falta que vuelvas”, motivándole así para sus próximos compromisos. A esto, el nieto recordó que «habrá que obedecer a la abuela». 

Enric Mas posa con los más pequeños de la localidad y junto al presidente de la Balear, Fernando Gilet.

Enric Mas posa con los más pequeños de la localidad y junto al presidente de la Balear, Fernando Gilet. / B.Capó

El acto culminó con la entrega al homenajeado de una ramo de flores semejante al de campeón de etapa y una placa conmemorativa que le entregó el alcalde; mientras, el deportista regaló al consistorio uno de sus maillots. Por segunda vez Galán retó al ciclista a volver al balcón para celebrar un triunfo, reto que aceptó y se comprometió a cumplir. El acto concluyó de forma más distendida en la plaza rodeado de sus convecinos, que no paraban de pedirle fotos y autógrafos sin parar.