Cinco temporadas. Esta ha sido la duración del proyecto más ambicioso que hasta entonces había dado el rugby balear: el Babarians XV Calvià. La unión inicial de todos los clubes de Mallorca (a excepción del Shamrock) en un camino único para hacer posible la visibilidad del rugby isleño en una categoría tan exigente como es la División de Honor B acaba pese a que, deportivamente hablando, el objetivo de la permanencia en la categoría se había cumplido.

La escasez de efectivos que los clubes adscritos al proyecto podían ceder para competir con unos mínimos de calidad en la segunda competición del rugby patrio, y las repercusiones que ello provocaba en la Liga Balear, unido a la progresiva desconexión del Babarians con el público y las categorías inferiores, ha provocado que la chispa inicial y la ilusión se fuera diluyendo con el paso del tiempo. De los 40 jugadores con los que la franquicia de nuevo cuño arrancó en la temporada de su debut en División de Honor B se ha pasado en este ejercicio a 24 efectivos.

Conservar la plaza

Ante la tesitura de qué hacer con la plaza en División de Honor B, Andrés Mateu, manager de la franquicia Babarians XV Calvià, reconoce que se plantearon tres opciones a los clubes que se unieron desde el primer momento al proyecto: «renunciar a la plaza, lo que conllevaba dos años de sanción por parte de la FER; la segunda, crear otra franquicia, lo cual obviamente se descartó; y la tercera, que fue la que finalmente salió adelante, fue la de conservar la plaza, asumiéndola El Toro RC. Una plaza que ya de por sí pertenecía al conjunto taurino, pero que en su momento cedió por la opción que se planteaba de unir el rugby de Mallorca en un proyecto único. Un tratado de buenas intenciones que, desgraciadamente, con el tiempo se ha acabado diluyendo.

De los 40 jugadores en el año del debut se ha pasado en este ejercicio a solo 24 efectivos

Al club arlequinado (El Toro) no le queda otra que realizar cambios de forma urgente tanto en el apartado técnico como en la composición de la plantilla. Dentro de las notables limitaciones económicas con las que se moverá, los calvianers esperan recuperar jugadores surgidos de su prolífica cantera como es el caso de ‘Jalo’ Piña (Amatori de Italia y Cisneros de Madrid) encabezando una remodelación que en cualquier caso no afectará en principio al resto de clubes de la Liga Balear. Aparte de la disolución de la franquicia ‘Babarians’, también se acordó una especie de pacto de ‘no agresión’ de El Toro para con el resto de clubes de Mallorca, salvo que se acordase el trasvase de algún efectivo de un club al Toro con el acuerdo de ambas directivas. 

Las bases del anterior proyecto sí que se aprovecharán, pero lo que ya no tiene vuelta de hoja es el fin definitivo de la franquicia ‘Babarians’ en la categoría División de Honor B.