El Ironman 70.3 de Alcúdia se tiñó ayer de luto en la que debía ser una jornada festiva y de celebración. La organización de la prueba internacional anunció, a última hora de la tarde, el fallecimiento de uno de sus participantes de nacionalidad extranjera en el sector de natación. Según explicaron en un breve comunicado a través de sus redes sociales, «durante la parte de natación de la carrera, el personal de seguridad reconoció al atleta en peligro y le proporcionó atención médica inmediata».

Pese a los esfuerzos por estabilizar al deportista, que fue transportado a la carpa médica para ser atendido en condiciones y al que le realizaron más de una hora de maniobras de reanimación, «el atleta falleció». La organización de Ironman lamentó la pérdida y mostró su «más sentido pésame a la familia y amigos del fallecido». «Damos las gracias al personal de seguridad de la natación y a los primeros intervinientes que trabajaron rápidamente para proporcionar al participante asistencia médica», rezó el comunicado.

El Zafiro Ironman 70.3 y el Ironman Mallorca inauguraban este sábado en Alcúdia la temporada de triatlones outdoor europeos. Más de 4.000 triatletas tomaron parte de la concurrida prueba que se iniciaba a primera hora de la mañana con un sector de natación de entre 3,8 km o 1,9 para la prueba corta. Tras un recorrido ciclado por el interior de la isla, el triatlón puso su punto y final con un maratón o un medio que se desarrolló en un circuito llano y rápido por la Playa de Alcúdia.

El francés William Mennesson invirtió 3h:57:56 en finalizar la prueba corta, en la que la inglesa Emma Pallant fue la más rápida de las féminas, con un tiempo de 4h:25:36. Para el Ironman Mallorca, la prueba larga, el neerlandés Pim Van Diemen se adjudicó el triunfo cruzando la línea de meta en 8h:16:48. En la categoría de féminas la ganadora fue Jamie Albert, quien necesitó 9h:30:50 para finalizar un recorrido que, en su undécima edición, quedó teñido por el lamentable fallecimiento de uno de sus participantes.