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Diario de Mallorca

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LaLiga Santander

El nuevo y maduro Bartra: "Diez centímetros te cambian la vida"

Enfatiza que salir del Barça, "un acto de valentía": "Es duro porque estás acostumbrado a ganar el 80% de los partidos, pero cuando las cosas van bien lo valoras mucho más"

Bartra, eufórico tras acabar la final de Copa del Rey y lograr su primer título con el Betis. Twitter

En 'El Gran Gatsby', F. Scott Fitzgerald escribió que Tom Buchanan, exjugador de futbol americano en New Heaven, "iría siempre más a la deriva, persiguiendo, con un poco de nostalgia, la dramática turbulencia de algún partido que ya no se tenía que repetir para él", como pensando en tantas promesas culés que acaban sin cumplirse y sin asentarse.

"Qué va, qué va, yo siempre pienso que lo mejor está por llegar", contesta Marc Bartra (Sant Jaume dels Domenys, 1991). Se le escapa una sonrisa en cada respuesta. Dice que es feliz: "Me conozco más que nunca, me siento más maduro que nunca, sé más lo que quiero que nunca, y en el campo estoy disfrutando muchísimo". Hace 14 días se proclamó campeón de Copa con el Betis, tras derrotar al Valencia en la tanda de penaltis. Este sábado se reencontrará con el Barça. "Ahora, aparte del buen juego, también competimos", avisa.

El defensa explica que "lo que he visto estos días en las calles de Sevilla no lo había visto nunca". Busca las palabras. "No solo por la alegría de la gente, de hombres y mujeres, niños y niñas, abuelos y abuelas, también por el sentimiento. Se me pone la piel de gallina solo de revivirlo, de explicarlo. Ha sido una barbaridad, una cosa muy intensa, brutal, inexplicable".

"Lo que he visto estos días en las calles de Sevilla no lo había visto nunca. No solo por la alegría de la gente, de hombres y mujeres, niños y niñas, abuelos y abuelas, también por el sentimiento"

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Enfatiza que salir del Barça, "un acto de valentía", "es duro porque estás acostumbrado a ganar el 80% de los partidos, pero cuando las cosas van bien lo valoras mucho más. Puedes ganar títulos con clubs grandes, pero hacerlo con un club que no está acostumbrado a ello, y saber que haces historia, es totalmente único".

Después de la final, bailaba entre el lloro y la sonrisa. Habla de una felicidad absoluta y redonda: "La sensación era de liberación. De decir 'el trabajo ha tenido sus frutos'. En la vida no siempre es así, eh. Puedes trabajar como el que más y a veces no llega el premio". El Betis "es un club que te atrapa y te engancha", acentúa, enamorado de Sevilla.

"Salir del Barça es un acto de valentía"

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Llegó al Betis en enero del año 2018, tras un año y medio en Dortmund y 14 en el Barça. "Al Barça siempre le deseo lo mejor porque le tengo una gran estima. Desde que yo me fui han cambiado muchas cosas y ahora se está viviendo una época que es difícil", reconoce poniendo en valor la aparición de Xavi en el banquillo del Camp Nou.

"Pero desde la llegada de Xavi, aunque no han podido ganarlo todo, está claro que hay una idea y que se cree en ella de verdad. Esto es importantísimo, pero un equipo campeón se forja poco a poco, no de hoy para mañana", destaca Bartra. "Xavi fue compañero durante muchos años y me cuidó mucho. Es un loco del fútbol", afirma el central. Él disputó 103 partidos con el Barça, del 2010 al 2016, y alzó 14 títulos. En el Betis ya lleva 143, siendo una pieza clave.

Y hoy, sabiéndose un privilegiado por poder dedicarse "al que era el sueño de pequeño y al que era el sueño de muchísima gente que por suerte o por desgracia no han podido cumplir", desea volver a escuchar el himno de la Champions League: el Betis es quinto y a falta de cuatro partidos, contra Barça, Valencia, Granada y Madrid, ambiciona la cuarta plaza del Atlético, a tres puntos.

Bartra también desea el Mundial de finales de año en Qatar. Pensar en el futuro es tentador, pero prioriza centrarse en el presente. Sobre todo desde el 11 de abril del 2017. El autobús del Borussia sufrió un ataque de camino a un partido de cuartos de final de la Champions contra el Mónaco.

"Tras el ataque nunca olvidaré la incertidumbre de pensar que si me quedaba dormido quizá no volvería a abrir nunca más los ojos"

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Hace un mes, coincidiendo con el quinto aniversario de los hechos, publicó una carta hablando de la metralla, el humo, los gritos, el olor a pólvora, el ruido de las bombas, la hemorragia, el dolor y el miedo: "Nunca olvidaré la incertidumbre de pensar que si me quedaba dormido quizá no volvería a abrir nunca más los ojos".

La herida mental ha necesitado tiempo para cicatrizar. "Los primeros meses no podía hablar del tema. Solo hablar ya sudaba. Tenía pesadillas. Pero al final el tiempo lo cura todo", añade ahora. Y reflexiona en voz alta: "Por duro que sea lo que ha pasado siempre puedes sacar alguna cosa positiva, aunque al principio cueste verlo. Cuanto más cosas duras te pasan más fuerte te haces. Los momentos duros te los puedes provocar o, la mayoría de veces, pueden venirte solos sin merecerlo, pero son los que te hacen curtir. Siempre se lo digo a los niños: que cuando vengan momentos complicados luchen contra ellos. Porque cuanto más difícil sea todo, si lo superas, o aunque no lo superes, más valorarás los momentos buenos cuando lleguen".

Con todo, ese 11 de abril ha quedado como "una lección de vida que mantengo cada día, para valorar mucho más cada minuto, cada segundo. Cuando tengo momentos duros sé que el solo hecho de estar aquí y tener salud es para sentirse privilegiado. Y que todo lo demás es relativo. Podemos dar más o menos importancia a los problemas, pero, normalmente, son mucho más pequeños de lo que parece".

"Diez centímetros te cambian la vida. ¿Por qué no trasladar este diez al tiempo? Si estás viviendo una cosa bonita, busca alargarla diez minutos más"

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Esa noche, su muñeca recibió el impacto de la metralla. Su cabeza estaba a solo diez centímetros. "Diez centímetros te cambian la vida. ¿Por qué no trasladar este diez al tiempo? Si estás viviendo una cosa bonita, busca alargarla diez minutos más", dice. Suspira: "tener éxito o no a veces depende de estos diez centímetros, de marcar un penalti o no, como en la final de la Copa, y la vida es igual: estar en un sitio o en otro te hace seguir adelante o no, tener salud, no tenerla, no estar", cuenta el defensa.

"Y esto lo relaciono con la importancia de las pequeñas cosas: cada día me doy más cuenta de que las cosas más sencillas y más normales son las que llevan a la felicidad", afirma Bartra.

"Somos vulnerables, no sabemos nunca cuando llegará", añade. Y admite que la muerte, o la sombra de la muerte, es la mejor invitación a la vida: "Si la vida tiene tanto valor es porque existe la muerte. Y esto es lo que hace que la valoremos tantísimo: que solo haya una. Es el bien más importante que tenemos. Tenemos que disfrutar de estar vivos, por mucho que la vida ponga piedras".

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