Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Vela

Una Copa América con ciclistas profesionales en los veleros de Barcelona

Los 'foils' del defensor del título, el Emirates New Zeeland Team, volverán a ser movidos al impulso de los pedales con corredores a bordo de la embarcación como hicieron cuando ganaron el título en 2017

El velero neozelandés con ciclistas a bordo.

Nunca dos deportes dispares como son la vela y el ciclismo habían estado tan unidos y nada menos que en la principal competición náutica, la Copa América, que se celebrará en Barcelona dentro de dos años, y con pedalistas a bordo de la embarcación ganadora de las dos últimas ediciones de la competición, el Emirates Team New Zeeland, que defenderá la Jarra de las Cien Guineas, como se denomina al trofeo, en aguas de la capital catalana.

En 2017 los neozelandeses revolucionaron la Copa América. Sustituyeron a marinos por ciclistas, liderados por Simon van Velthooven, corredor de pista y ganador de una medalla de bronce en el velódromo de los Juegos de Londres 2012. Gracias a los pedales, que sustituyeron a los brazos para mover los ‘foils’, hundieron en las Bermudas cualquier esperanza de la embarcación estadounidense Oracle Team USA de revalidar el título logrado en 2013. Los estadounidenses solo ganaron una de las ocho regatas disputadas.

Los ‘foils’ son los alerones que elevan al velero jugando con la presión del agua. Cuando el barco se alza, prácticamente volando sobre el mar, se vence la resistencia del agua y se avanza a una velocidad de 80 kilómetros por hora (50 nudos), lo que convierten a los AC50, tal como se denominan a las embarcaciones que participan en la Copa América, en auténticas Fórmula Uno de la vela.

La reglamentación de la Copa América impide utilizar cualquier mecanismo eléctrico o a motor para mover el aceite que potencia el sistema hidráulico encargado de elevar los ‘foils’. Tradicionalmente, hasta la entrada del ciclismo en el mundo de la náutico, los ‘foils’ se movían gracias al impulso de los los marineros, que movían las bielas con sus brazos. Nueva Zelanda, en 2017, se presentó con cuatro ciclistas que sentados sobre los sillines de bicicletas estáticas o rodillos activaban con la fuerza de sus pedales los ‘foils’ del velero. De este modo, la potencia del barco aumentó un 60 por ciento gracias a la posición aerodinámica de los corredores.

La prohibición de 2021

En 2021, en la última Copa América, se prohibió la entrada de los ciclistas a los veleros y se volvió al sistema tradicional, más fiable, según los expertos, ya que la inclusión de corredores, en vez de marineros, ralentizaba algunas maniobras y, sobre todo, dificultaba el manejo del timón.

Sin embargo, de cara a la cita de Barcelona, sobre todo al reducirse de 11 a 8 los integrantes de cada embarcación, los ciclistas volverán al escenario marítimo al abrirse la puerta “al poder humano”, tal como denominó Dan Bernasconi, diseñador de Nueva Zelanda, al nuevo cambio del reglamento. “Solo hay dos opciones. O ellos o el sistema tradicional”, afirmó a finales del año pasado en declaraciones a la prensa neozelandesa.

El conjunto Ineos

Grant Dalton, jefe del equipo oceánico, fue más lejos con el tema al indicar que la nueva inclusión de ciclistas en la Copa América significaba un “gran desafío” para sir Ben Ainslie, máximo responsable del Ineos Britannia, principal candidato para convertirse en el velero ‘retador’ en Barcelona 2024. Ainslie recogió el guante: “Los equipos somos libres a la hora de elegir la tripulación, hay que explotar todos los sistemas y nosotros tenemos un gran vínculo con el conjunto ciclista profesional del Ineos Grenadiers, la mejor escuadra del mundo, ya que compartimos el mismo patrocinador”, afirmó en declaraciones a ‘The Telegraph’.

Hasta el 17 de septiembre la Copa América impide a las tripulaciones defensora del título y a las retadoras probar los veleros. Y será entonces cuando se verá a los ciclistas en acción y quién sabe si a alguna figura del Ineos sobre aguas de Barcelona tras terminar el Tour; el genuino, el que se corre en carretera asfaltada y no en las olas del mar.

Compartir el artículo

stats