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Diario de Mallorca

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Fútbol

La Federación Balear de Fútbol creará su propia comisión antiviolencia

El organismo que preside Bestard solicita una reunión urgente con la delegada del Gobierno para enviar patrullas a los campos en situaciones de riesgo

Miquel Bestard, presidente de la Federació de Fútbol de les Illes Balears. FBF

La Federación de Fútbol de les Illes Balears (FFIB) creará su propia comisión antiviolencia para abordar las situaciones de gravedad que se produzcan en los campos de fútbol de Baleares. No será una comisión ejecutiva, como la de la Direcció General d'Esports del Govern, sino únicamente informativa, con el propósito de agilizar las medidas que se deban adoptar para combatir la violencia en el fútbol. Esta medida llega después de que el pasado fin de semana se produjera una huelga en el fútbol y fútbol sala balear como protesta por las agresiones sufridas en las últimas semanas por el colectivo arbitral, y que afectó a 720 partidos.

Este movimiento forma parte de un plan antiviolencia que ha redactado la Federación Balear y que esta misma mañana ha sido trasladado al comité de árbitros que, a su vez, lo enviará a todos los colegiados de Baleares para que tengan conocimiento. En esta comisión antiviolencia de la Federación se quiere activar a todos los estamentos del fútbol, como los clubes, árbitros, entrenadores y jugadores para intentar, entre todos, frenar y acabar, si es posible, con la violencia en los terrenos de juego. En la redacción de este plan antiviolencia, que consta de cinco puntos, han participado en las últimas semanas, además de Bestard, el abogado de la Federación, Llorenç Salvà; el contable Álex Llaneras; el director deportivo de la Balear y de la Escuela de Entrenadores de la RFEF, Pep Sansó, y el director de Comunicación, Carlos Hernández.

Bestard, que el próximo jueves y junto al director d'Esports del Govern, Carles Gonyalons, asistirá a la reunión de la Federació d'Entitats Locals de les Illes Balears (FELIB), que aglutina a municipios y consells insulars, pedirá a los alcaldes ayuda para que impidan la venta de alcohol en los campos de fútbol, como propietarios de las instalaciones. Este es un punto vital para la Federación en su lucha por combatir la violencia porque entienden que es el principio de todos los males. Además, pedirán que, en la medida de lo posible, la policía de la localidad donde se disputan los partidos pasen en algún momento por el recinto deportivo o en sus inmediaciones para evitar que se produzcan altercados.

Además, y ante la gravedad de la situación, la Federación que preside Bestard ha solicitado esta misma mañana una "reunión inmediata" con la delegada del Gobierno en Baleares, Aina Calvo, para buscar fórmulas para combatir la violencia. Entre las peticiones que se van a presentar se encuentra la de enviar una patrulla policial cuando el árbitro pueda sentirse incómodo en el terreno de juego. La Balear entiende que la huelga del pasado fin de semana es solo un primer paso y que no todo se puede reducir a un parón del fútbol.

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