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Diario de Mallorca

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Tenis

Rafa Nadal, cinco finales y una sola victoria en Australia

El mallorquín aspira este domingo a su segundo título en su sexto duelo decisivo en el primer grande del año, en el que ha vivido de todo: derrotas dolorosas, inesperadas, abultadas e históricas, como la de 2012, la más larga de la historia

Djokovic y Nadal posan con sus trofeos de campeón y subcampeón en la final de Australia en 2012.

El Abierto de Australia es el grande que menos veces ha ganado Rafel Nadal, pero, tras Roland Garros, en el que en más ocasiones ha estado en la final. Con la de hoy será la sexta, con una gran alegría y cuatro decepciones. Esta es su historia.

2009: El primer tenista español que gana en Australia

En un año en el que falló por primera vez en Roland Garros -cayó ante el sueco Soderling en octavos de final-, Nadal no faltó a su cita con los títulos en torneos de Grand Slam al conquistar el que, hasta hoy, es su única conquista en el Abierto de Australia. Derrotó en la final a Roger Federer en cinco sets y se convirtió en el primer español en ganar en este continente. 

2012: Pierde ante Djokovic la final más larga de la historia

La conocida como la final de un Grand Slam más larga de la historia, cinco horas y 53 minutos de una lucha descomunal entre dos deportistas de leyenda. El resultado: 5/7, 6/4, 6/2, 6/7 y 7/5. Las casi seis horas sobre la pista batió la final del US Open de 1988 en la que el sueco Mats Wilander se impuso al checo Ivan Lendl tras cuatro horas y 54 minutos. Era la séptima derrota consecutiva ante Djokovic. Nadal tuvo muy cerca la victoria porque con 4-2 y 30-15 perdió su servicio en el quinto set. Se convertía Nadal con esta derrota en el primer jugador en la Era Open (1968) que pierde tres finales consecutivas de Grand Slam, Wimbledon, US Open y Australia, las tres ante Djokovic, en su cuarta gran final consecutiva tras ganar en Roland Garros.

2014: La derrota más inesperada por un espasmo lumbar

Ha sido posiblemente la final con más mala suerte de su carrera. Ante un rival, Stan Wawrinka, al que había ganado las once veces en que se habían enfrentado, cayó al sufrir un espasmo lumbar al inicio de la final, que perdió por 6/3, 6/2, 3/6 y 6/3 en dos horas y 21 minutos. «Mi espalda se quedó clavada, he dado todo lo que tenía, era imposible ganar de esta manera», dijo Nadal al final del partido ante un rival sobre el que llevaba un balance de 26 sets a cero. 

2017: Con la miel en los labios frente a Federer

Pierde la final ante un resucitado Roger Federer por 6/4, 3/6, 6/1, 3/6 y 6/3 en tres horas y 36 minutos. Con 3-1 en el quinto set desperdicia una pelota de 4-1 y Federer encadena cinco juegos para lograr el set, partido y título. No perdía ante Federer en un partido de Grand Slam desde la final de Wimbledon 2007. Era la novena vez que se enfrentaban en una final de Grand Slam, con 6-3 para el mallorquín. No se enfrentaban en una gran final desde Roland Garros 2011. Lo tuvo cerca, pero se quedó con la miel en los labios.

2019: La derrota más abultada de su carrera en grandes finales

Fue una humillación en toda regla. El rostro de Nadal era todo un poema en la ceremonia de entrega de trofeos ante Novak Djokovic. No era para menos. El tenista de Manacor acababa de encajar la mayor derrota de su carrera. De las 28 grandes finales que ha disputado, la de Australia 2019 es la más abultada. Nunca el campeón de veinte grandes había cedido una final sin, al menos, imponerse en un set. Hasta esa, en la que el número uno no le dio respiro en una superficie y en un torneo que domina como nadie. 6/3, 6/2, 6/3 en dos horas y cuatro minutos fue el resultado de una final que no existió porque solo hubo un tenista sobre la pista. El otro, Nadal, fue invisible.

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