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Diario de Mallorca

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Opinión

El nuevo milagro de Rafa Nadal

Nadal celebra su victoria sobre Berrettini.

Lo ha vuelto a hacer. Rafa Nadal Parera se ha metido en una nueva final de Grand Slam, la número 29 de su carrera, que se dice rápido, para disputar el título de Australia al jugador más temible del circuito en ausencia de Novak Djokovic, el ruso Daniil Medvedev. Y si consigue la heroica, como sería superar al tenista más en forma del circuito -será nuevo número uno si gana este domingo al mallorquín-, será el primer jugador en alcanzar los 21 grandes y convertirse en el mejor de la historia. Esta le debe una en Australia, donde disputará su sexta final, ganando solo en una de ellas, en la del ya lejano 2009.

Difícilmente se encontrará un caso similiar al del mallorquín en la historia del deporte. Camino de los 36 años, y después de seis meses parado por una lesión crónica en su pie izquierdo, se ha metido en la final de un grande con apenas cuatro partidos de preparación, los que disputó en Melbourne. Una auténtica hazaña solo al alcance de los elegidos. Y Nadal, pase lo que pase ante la amenaza rusa, habrá demostrado una vez más que en unas mínimas condiciones de salud, es capaz de competir con cualquiera, con el descarado Shapovalov, pésima actitud en la derrota; o con Berrettini, otro de los que integran la larga lista de los tenistas que se estrellan una y otra vez contra los grandes dominadores de este deporte en las dos últimas décadas. Nadal ha vuelto. El que le quiera fuera del circuito deberá esperar.

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