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Diario de Mallorca

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Entrevista
Joan Feliu Jugador del Palmer Palma

«No nos queremos quedar solo con el objetivo de mantener la categoría»

El joven base mallorquín califica de «sueño materializado» su primera experiencia como jugador profesional

Joan Feliu posa para este diario antes de la entrevista. | GUILLEM BOSCH

Joan Feliu Espejo nació en Inca hace 22 años. Empezó practicando el fútbol, pero a los 9 años probó el deporte de la canasta y le entusiasmó. Ha jugado casi siempre en clubes de su ciudad natal. Como mini, en el extinto Bàsquet Mallorca y después, hasta la categoría sénior, en el Ciutat d’Inca. Sus buenas condiciones físicas y técnicas le permitieron entrenar durante unos años en el CTEIB y acabó fichando por el EBA del club que preside Guillem Boscana. Este verano pasó a formar parte del LEB.

Es el único jugador mallorquín en las filas del equipo. Para algunos su incorporación a la primera plantilla fue una sorpresa y le pronosticaban un rol residual. Sin embargo, los que le conocen afirman que su ética de trabajo es inmejorable, que no escatima esfuerzos nunca, ni en los entrenos ni en los partidos, que es el jugador al que cualquier entrenador querría entrenar. Su excelente actitud, sacrificio y constancia ha conllevado que juegue minutos importantes y que sus técnicos le encarguen tareas defensivas de responsabilidad. Con una media de casi 16 minutos por encuentro, aporta un 38% en tiros de campo, 3,3 puntos por partido y 34 de valoración. Es el segundo jugador de la plantilla que mejor porcentaje de triples atesora (38,5%).

Jugador profesional de baloncesto. ¿Un sueño hecho realidad?

Soy una persona que no piensa en retos a largo plazo y siempre voy paso a paso. Todo jugador joven quiere jugar en la máxima categoría. Reconozco que estar en una liga como la LEB Oro es un sueño materializado.

¿Imaginaba hace justo un año, cuando disputaba la liga EBA con el segundo equipo del club, que esta temporada vestiría una camiseta LEB con su apellido grabado en ella?

Sinceramente, no. Sabía que con mi trabajo estaba ayudando al equipo de EBA, pero no imaginaba dar este salto.

¿Por qué cree que no hay actualmente más jugadores mallorquines en el primer equipo?

Porque resulta difícil combinar la exigencia del baloncesto profesional con los estudios. Entrenar mañana y tarde deja poco tiempo para otras actividades.

¿Cuál considera que es su mejor cualidad como jugador?

Posiblemente mi actitud y mi defensa. Siempre intento transmitirlas a mis compañeros.

¿Qué aspecto de su juego necesita una mejoría urgente?

Esta Liga es muy diferente a la del año pasado. Hay muchos aspectos susceptibles de mejora. Si tengo que decantarme diría que el jugar más con el balón, el 1x1 y leer mejor las opciones del bloqueo directo.

Tener cuatro entrenadores en el equipo es un lujo. ¿Qué le aporta cada uno de ellos?

Pau, la confianza que todo jugador necesita; Álex se fija más en las particularidades tácticas; Pepe es un lujo, siempre aporta detalles individuales y colectivos y Sergio se preocupa del ámbito físico y de la defensa.

La pregunta para un base o escolta, las posiciones en las que se desenvuelve habitualmente, es obligada: ¿Qué le hace más feliz, un robo, una asistencia o un triple?

Me haría muy feliz defender bien, robar el balón y pasarlo a un compañero para que metiera el triple.

¿Qué siente cuando en los partidos observa que es uno de los jugadores que más muestras de cariño recibe de los aficionados?

A fin de cuentas, soy el único jugador de la isla que está en el equipo. Tanto en los entrenos como en los partidos doy mi máximo y que la gente lo valore, hace que me sienta agradecido y orgulloso.

Desde la grada parece que el rol encomendado por sus técnicos se concentra principalmente en la defensa. Le suelen asignar al jugador exterior rival que destaca. ¿Cuál ha sido hasta la fecha el más difícil de defender?

En la liga hay muy buenos jugadores. Si tuviera que destacar uno, diría Edwin Jackson, el escolta del Movistar Estudiantes. Tiene un 1x1 muy explosivo y resulta difícil defenderle.

¿Qué es lo que más le está sorprendiendo de la LEB Oro?

El ritmo con el que se juega y la calidad de los jugadores. Todos los equipos tienen jugadores de gran nivel. No podemos olvidar que es la segunda liga nacional.

Sus técnicos comentan que están satisfechos con el trabajo del equipo en los entrenos, pero los resultados no llegan. ¿Qué le ocurre al equipo?

Efectivamente, en los entrenos el equipo trabaja muy bien, el rendimiento es óptimo. Somos conscientes de que estamos mejorando, después de cada entreno somos mejores, pero todo ello no se traduce en victorias en los partidos. Posiblemente nuestra juventud y nuestra inexperiencia – muchos nunca habíamos jugado en la LEB Oro – nos pasen factura. Necesitamos tiempo.

A principio de temporada, al hablar de objetivos, el presidente comentó que este año se pretendía, como mínimo, igualar la clasificación del curso anterior. Transcurrido un cuarto de liga regular, ¿cree que es posible o conviene hablar simplemente de mantener la categoría?

Nunca se deben bajar los brazos ni dar por perdida ninguna lucha. Antes de cada partido estamos convencidos de que lo vamos a ganar. Es innegable que está complicado igualar la magnífica campaña del año pasado. Pero no nos queremos quedar solo con el objetivo de mantener la categoría, seguiremos luchando para estar lo más arriba posible.

Le agradecería que nos hiciera partícipe de algunas intimidades del vestuario. ¿Quién es el jefe? ¿Qué compañero es el más divertido? ¿El más pesado? ¿El que más consejos le da?

Sin duda el jefe es Pol (Figueras); como capitán marca las normas que todos aceptamos y seguimos. El más divertido, Maxi (Fjellerup); es un payaso que, incluso en los momentos duros y difíciles, nos saca una sonrisa, siempre nos anima. El más pesado – espero que no se enfade – es Amadi (Ikpeze) porque nos atosiga con su música y sus canciones que no entendemos y el que más consejos me da como base es Pol, con el que tengo una relación muy especial y aprovecho su gran experiencia y también Yannis (Mendy), que me aporta continuamente detalles que agradezco y valoro mucho.

Y para concluir, si faltasen segundos para finalizar un encuentro y tuvieran que convertir la canasta ganadora, ¿a qué compañero le pasaría el balón?

Posiblemente a Maxi Fjellerup porque en los momentos clave creo que es el que tiene la cabeza más fría. Es el mismo en el minuto uno que en el cuarenta. Además de su extraordinaria calidad, es un jugador que confía mucho en sí mismo.

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