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Fútbol

«Bicho raro nunca muere, y hay bicho para rato»

El delantero del Son Cladera de Preferente, Iván Botella, sufrió un aparatoso golpe en la cabeza en el partido suspendido en Alaró

Iván Bote posa con su hijo, Bote junior, en el campo del Son Cladera. | J. V.

«La gente se asustó bastante al ver cómo un jugador como yo, alto y fuerte, estaba en el suelo sin conciencia y convulsionando, teniéndome que sacar los compañeros la lengua para que no me ahogara. Eso impresionó mucho a los presentes. Menos mal que todo ha quedado en un susto y todas las pruebas en el hospital han ido bien». Así explica Iván Botella, más conocido por Bote, delantero del Son Cladera de Preferente, su choque con el muro de detrás de la portería del Alaró en el campo de esta localidad. Tal fue la magnitud de la caída y de la situación de tensión que se vivió que el colegiado decidió suspender el duelo en el minuto 68 con 1-0.

«Fue una jugada totalmente fortuita y para nada le echo la culpa al compañero del Alaró, ya que fue un choque entre los dos, que íbamos muy rápidos. El muro que delimita el campo fue lo único que me pudo frenar con la mala fortuna que caí detrás de ese muro, golpeándome la cabeza con el suelo, además de hacerme heridas por todo el cuerpo», explica un recuperado Bote, que añade: «Me acuerdo hasta ese momento. Luego recupero la conciencia y veo a varios compañeros que me prestan atención, hablo con ellos, gesticulo y reacciono a sus preguntas pero de repente vuelvo a perder la conciencia y vuelvo a convulsionar y me trago la lengua. Eso es lo que me han contado y fueron los peores momentos. Aquí sí que tardé más en reaccionar y luego volví a la normalidad y ya vino la ambulancia y me llevaron al hospital donde todo salió bien».

Bote solo tiene palabras de gratitud por las muestras de cariño que ha recibido: «Estoy muy agradecido con mis compañeros de equipo, a todo el Alaró, que se ha preocupado por mí y, sobre todo, a Jaume Morey, y a Andrés, del Alaró, que en todo momento me animaron»

«Mis padres y mi mujer me dijeron que se vivieron momentos muy angustiosos pero todo ha quedado en un susto. Ahora con ganas de volver y ojalá sea este fin de semana en el derbi ante el Recreativo La Victoria. He dicho a todo el mundo, bicho malo, nunca muere, y aquí hay bicho para mucho rato», finaliza bromeando.

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