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Minuto 91 | Tantos goles en el añadido ya no es casualidad

Tan oportunas eran las preguntas sobre los puntos que se le escapan al Mallorca en el descuento y que tanto molestaban a Luis García, que han acudido a psicólogos

Negredo marca de penalti el gol del empate para el Cádiz en el minuto 92. | EFE

Seis puntos, seis, son los que ha dejado escapar el Mallorca en el añadido, cada vez más largos, de los partidos. Con estos puntos que ahora se echan en falta, y esperemos que no sea así a final de temporada, el equipo estaría en plazas europeas. Pero lamentarse ahora por lo que ya no tiene remedio sirve de muy poco.

Con lo ocurrido ayer por enésima vez cobran fuerza las preguntas, cada vez más insistentes, de los periodistas a Luis García al término de los partidos. ¿Qué le ocurre al Mallorca en los minutos finales? ¿Hay alguna explicación? ¿Se ha analizado? Y así, todas las que ustedes quieran. Y, por lo que se ve, a técnico mallorquinista no le acababan de gustar. «Sinceramente, y con todo el respeto, no entiendo la pregunta», suele ser su respuesta a una cuestión incómoda. Eso respondió a una oportunísima del compañero de Radio Marca Juan Roca minutos después del milagroso empate ante el Sevilla después de que solo el VAR impidiera un nuevo descalabro del equipo en el tiempo añadido. Llovía y llueve sobre mojado. Una semana después se ha sabido que a la pregunta que no entendía el madrileño sobre los males del equipo en los últimos minutos se le ha puesto remedio. «Trabajamos con psicólogos para solucionar los finales de los partidos», desveló ayer tras la enésima decepción. Bienvenido sea. Ojalá se soluciones lo que, ahora sí, se reconoce como un problema.

La actuación del colegiado Pizarro Gómez indignó, y con razón, a los jugadores del Mallorca. De un posible 1-2 y contra un rival en inferioridad se pasó a retirar la roja que había mostrado al gaditano Izan y, a instancias del VAR, mostrar amarilla a Baba por una falta que, como mucho, fue eso, una falta sin más, como tantas hay en un partido de fútbol. Ahí empezó a dejar de ganar el Mallorca un partido que tenía perfectamente controlado. Tanta confusión ha traído al fútbol el videoarbitraje que se hace difícil saber qué entra en el reglamento y qué no. Pero la lógica indica que si un defensa impide con una falta de libro que un rival se plante solo ante el portero se le muestre tarjeta roja. Así lo hizo el árbitro, hasta que Mateu Lahoz le advirtió de una falta previa. Lo que se consigue con este tipo de decisiones es que el fútbol pierda el encanto de antaño, convirtiéndose en un deporte robotizado. Y, por cierto, los árbitros deberían tener más mano izquierda. Expulsar a Luis García por decir «no nos pitan ni una», por mucho que sea reincidente, es no tener el más mínimo conocimiento de psicología.

La valentía de Josh Cavallo. Ha sido sin duda uno de los nombres de la semana, y del año. El jugador del Adelaide United ha hecho pública su homosexualidad tras reconocer que ha vivido un auténtico infierno. Su decisión no es una más, sino la primera de un futbolista profesional. Si su valiente gesto sirve para que otros hagan lo mismo, tendrá doble valor.

Quinta derrota del Palmer Palma. El equipo mallorquín de baloncesto no levanta cabeza. En un inicio de temporada que ni los más pesimistas pensaban, sumó ayer su quinta derrota en otros tantos partidos, y lo hizo en el Palau ante un Alicante que llegaba a Palma sin conocer la victoria. Toca ganar ya para no caer en el desánimo.

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