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Voleibol

El voleibol femenino alza la voz

Siete jugadoras de categoría cadete y juveniles protestan por una norma de la Federación Balear que consideran discriminatoria

Cinco de las jugadoras afectadas del Garden Hotels Mallorca despliegan una pancarta en Inca. MVC

No ha pasado desapercibida en nuestro voleibol la protesta en un partido del Garden Hotels Mallorca Volley Club mediante una pancarta que rezaba: «La Federació de Voleibol de les Illes Balears no nos deja jugar a todas». Andrea Torres, Sofía Llinàs, Paula García, Teresa Pons, Lidia Gómez, Carlotta Pascual y Maria Oliver, en edad formativa, se sienten discriminadas por el cambio en la normativa general de competición.

Concretamente se refieren al punto 4.8 sobre Autorització federativa referent a l’alineació de jugadores del Centre de Tecnificació Esportiva de les Illes Balears (CTEIB), del cual las siete jugadoras forman parte para complementar su formación tras ser seleccionadas por su sus condiciones técnicas y su talento, y cuya norma aprobada en la asamblea de la FVBIB el pasado 4 de septiembre «limita a los clubes el número de licencias federativas que pertenecen al CTEIB a dos por categoría».  

Las familias de estas jugadoras cadetes y juveniles, todavía menores de edad, manifiestan en una carta que otro aspecto «muy notorio de la norma es que parece haber sido diseñada solamente para influir en algunas jugadoras del CTEIB que han querido cambiar de equipo para seguir su evolución y, sin embargo, no afecta al resto de jugadoras que, casualmente, pertenecen a clubes con miembros en la directiva de la FVBIB».

«Parece que esta norma se ha redactado con alevosía e intención de hacer daño porque nuestro club solamente ha puesto encima de la mesa un proyecto más atractivo que el del resto», exclama Damon Mark, presidente del Garden Hotels MVC, a DIARIO de MALLORCA. Del mismo modo Jaume Llinàs, padre de Sofía, reconoce a este periódico que han sido las familias «quienes hemos decidido dónde deben jugar nuestras hijas y es la FVBIB quien vulnera nuestro derecho fundamental a la libre elección, además de causarles un agravio a sus mejores jugadoras al cortar su progresión y obligándolas a quedarse sin competir o buscarse otro club», como hizo Maria Oliver.

 El pasado viernes se reunieron las familias, acompañadas por su club, con el director general d’Esports, Carles Gonyalons, para abordar una situación «que también las discrimina como mujeres al no incluir a los jugadores masculinos en la norma». Gonyalons, de quien depende el CTEIB, puso a disposición de las afectadas los servicios jurídicos de la Conselleria d’Afers Socials i Esports.

La FVBIBresponde

DIARIO de MALLORCA también ha contactado con Toni Figuera, directivo de la Balear y presidente del Voley Ciutat CIDE, quien argumenta «no tener conocimiento de quejas por parte de estos padres, ni de su club, a través de los conductos federativos». Un argumento que Llinàs contradice al afirmar que «desde el 7 de septiembre nadie nos atiende en la FVBIB y por eso acudimos a instancias superiores». Figuera sostiene que el espíritu de la norma es «evitar que se formen equipos conglomerados de jugadoras del CTEIB, recogiendo un malestar general que viene de años atrás y lo aprobaron 17 clubes y una sola abstención», en una asamblea en la cual, por sus estatutos, el Garden Hotels todavía no participa.

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