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De compañeras a rivales

Compartieron vestuario en la elite y ahora defienden escudos diferentes en la Liga Nacional

Tania Sánchez, Pili Espadas y Marga Fullana ahora son rivales en Nacional. | B.RAMON

Durante años compartieron vestuario en Ca Na Paulina. De aquellos tiempos guardan un recuerdo muy especial. Fue la época dorada del fútbol femenino mallorquín. Ascendieron al Collerense de Nacional a Superliga, la máxima categoría, y durante siete temporadas mantuvieron al equipo en la elite. «Ese ascenso fue uno de los mejores días de mi vida», «vivimos grandes experiencias que nos hicieron crecer como personas y como jugadoras» o «hicimos historia pese a ser un equipo humilde», son algunos de los recuerdos que les vienen a la cabeza cuando rememoran aquellos maravillosos años.

El tiempo y la vida separaron sus caminos, pero Tania Sánchez (1991), Marga Fullana (1992) y Pili Espadas (1981) siguen siendo un referente en la isla para todas aquellas niñas que quieren hacerse un hueco en el mundo del deporte rey. Antes eran compañeras. Ahora son rivales que siguen moviéndose por un mismo objetivo, ascender a su equipo al Reto Iberdrola. Tania, Marga y Pili son las capitanas de Son Sardina, Atlético Baleares y Collerense y esta temporada, aseguran, van a por todas.

La división de bronce del fútbol femenino español cuenta este curso con tres equipos mallorquines. El descenso del Collerense a Nacional se sumó a la continuidad de Son Sardina y Baleares en la categoría. Los tres equipos han iniciado el curso con buenas sensaciones y, al paso por la jornada seis, ocupan la tercera (Son Sardina), cuarta (Atlético Baleares) y sexta posición (Collerense) de la tabla.

Su grupo, el catalán, es uno de los más fuertes de la categoría, y en él se encuentran equipos históricos como el Europa o el Sant Gabriel. «El fútbol femenino está creciendo a pasos agigantados y eso hace que cada año sea más complicado competir a un buen nivel. Catalunya siempre ha sido una de las comunidades pioneras en el fútbol femenino, con equipos muy bien reforzados y una liga muy competitiva», analiza Tania.

«El Son Sardina quiere estar arriba. Vamos partido a partido, pero tenemos claro el objetivo»

Tania Sánchez - Capitana del Son Sardina

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«Siempre he considerado que el grupo catalán es uno de los más fuertes porque hay muchas fichas. Hay equipos como el Europa, con una conjunción de juventud con veteranía que lleva muchos años trabajando muy bien. Son los gallitos de la categoría», resume Pili. «Al final es mejor verlo como un aliciente. Quizás sea considerado el grupo de la muerte, pero eso también nos hace estar más preparadas y conocer mejor nuestro nivel», señala Marga.

El baile de jugadoras en la isla se ha convertido en un habitual en los últimos años. Jugadoras que toda la vida habían militado en el Collerense ahora lo hacen en el Baleares y futbolistas que nacieron con el proyecto femenino del conjunto blanquiazul ahora defienden los colores del Son Sardina. «Es algo que se toma con mucha naturalidad. La isla es pequeña, nos conocemos todas, y es normal querer probar en otro club. Lo importante es verlo como algo sano», resalta Fullana.

Sánchez, Fullana y Espadas compartieron vestuario en el Collerense durante varias temporadas cuando el equipo militaba en Primera.

«Nosotras nos hemos reforzado con fichajes de gran calidad que han venido con mucha ilusión. Se han adaptado muy bien al equipo y eso nos hace más competitivas», indica Sánchez. «El Colle este año cuenta con un menor presupuesto. Prácticamente somos el mismo bloque que había el año pasado en Nacional y a este se han sumado tres o cuatro jugadoras de Reto. Es un equipo muy joven y quizás en ese aspecto nos falte algo más de competitividad», señala Espadas.

«Mallorca tiene que aspirar como mínimo a tener un equipo en el Reto Iberdrola»

Pili Espadas - Capitana del Collerense

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Pero el reto para todas es el mismo. Collerense, Baleares y Son Sardina no se arrugan a la hora de hablar de objetivos y se ponen como meta volver a situar a un equipo mallorquín, al menos, en Segunda División. «Tanto jugadoras como cuerpo técnico somos muy competitivos y nuestro objetivo es quedar lo más arriba posible y si puede ser ascender. De todas formas, más allá de los escudos, sería importante que hubiera un equipo mallorquín en Primera o Segunda, es la mejor forma para promocionar el fútbol femenino de las islas», resalta Marga.

«El presupuesto en Balears no es el mismo que el que hay en la península, pero a largo plazo el Son Sardina quiere estar arriba. Vamos partido a partido, pero tenemos claro el objetivo», recuerda Tania. «Mallorca tiene que aspirar, como mínimo, a tener un equipo en el Reto Iberdrola. Perder la categoría fue algo que dolió mucho. Fue un paso atrás, sobre todo para toda las niñas que quieren crecer en este mundo. Ahora mismo somos conscientes de nuestras limitaciones. Hay que ir paso a paso, pero estar en la parte alta es innegociable», zanja Espadas.

«El baile de jugadoras entre los equipos de la isla hay que tomarlo con naturalidad»

Marga Fullana - Capitana del Atlético Baleares

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Las tres son conscientes de que será difícil volver a vivir la época dorada que vivió en su día el fútbol femenino mallorquín, pero mientras ese momento llega, «que llegará», quieren seguir aportando su experiencia en unos vestuarios en los que vienen pisando fuerte niñas que sueñan un día con poder hacer lo que ellas un día consiguieron: Jugar, competir y sobrevivir en la elite.

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