El mallorquín Enric Mas (Movistar), sexto clasificado en el Tour de Francia, reconoció que ese puesto le deja un "amargo sabor de boca", ya que su objetivo era lograr una plaza en el podio. "Me voy con un sexto puesto, pero con un sabor de boca amargo. Estuve bastante bien en determinados días, sobre todo en Luz Ardiden, pero fallé en dos días que han acabado siendo claves. Tanto en Mont Ventoux como en el Col du Portet me sentí muy bloqueado de 'patas', soy un corredor que lleva mucha cadencia y esos días no iba", explicó.

El líder del conjunto español lamenta fallos que le impidieron estar más cerca de los rivales del podio, por lo que considera que "hay que buscar soluciones de los errores y aprender de ellos". "Creo que puedo hacer más, que puedo aspirar a más, a estar en el podio", concretó.

El artanenc, de 26 años, destacó el trabajo de todo el equipo y recordó la mala suerte de perder a Marc Soler en las primeras etapas de las caídas que afectaron al colombiano Miguel Ángel López. "El equipo ha estado de diez; hemos tenido un poco de mala suerte, el primer día perdimos a Marc, después Miguel Ángel tuvo unas cuantas caídas.. son cosas de carrera, cosas que pasan y espero que me sirva la experiencia para el futuro".

Después del Tour el ciclista mallorquín se plantea disfrutar de unos días de descanso y preparar la Vuelta a España, que comienza el 14 de agosto en Burgos. "De momento, el plan para estos días es descansar una semanita, luego volver a entrenar en altura y preparar La Vuelta al 100%, como preparé el Tour, e intentar buscar el podio", comentó.