Con el recuerdo del duelo esloveno de 2020 que consagró a Tadej Pogacar y frustró a Primoz Roglic en la ultima crono, la edición 108 del Tour de Francia que se lanza este sábado de Brest, en Finisterre, espera un duelo con aroma a revancha entre los mismos protagonistas. La apuesta española es el mallorquín Enric Mas (Movistar), quinto el año pasado, que afirma aspirar al podio.

En las apuestas ondea en lo más alto la bandera eslovena, aunque tanto Pogacar como Roglic rechazan la idea de que este Tour sea cosa de dos. El Ineos, con las bazas del ecuatoriano Richard Carapaz y el galés Geraint Thomas, van a entrar al debate. Ambos optan a la cima del podio en París, donde finalizará la carrera al atardecer del 18 de julio.

La cita cumbre del ciclismo por etapas se presenta con un menú clásico: 21 etapas para todos los gustos, dos contrarreloj que completan 58 kms, una de ellas el penúltima día, tres metas en alto, una doble ascensión al Mont Ventoux y dos jornadas en Pirineos que serán claves.

Enric Mas afronta su tercera participación en el Tour «en mejor forma que el año pasado». «He hecho los deberes bien, y eso me permite mirar más allá del quinto puesto del año pasado, y eso es el podio», explicó el ciclista mallorquín en la rueda de prensa celebrada a 24 horas del comienzo del Tour en Brest.

Para ello, Mas acude «en un estado de forma y con unas ganas diferentes, con la idea de correr con mas agresividad y ser más ambicioso. Empiezo pensando que puedo estar ahí, disputando». Ante las dos contrarrelojes previstas, el corredor de Artá, de 26 años, señaló que no siente temor alguno. «No me dan respeto, tengo ganas de que lleguen y dar lo mejor de mi. Hemos trabajado sobre ello, pero la verdad es que este año no he tenido suerte en crono, estoy convencido de que puedo hacer una buena contrarreloj», apuntó. Respecto al recorrido indicó que habrá etapas que tengan la meta después de coronar un puerto.