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Minuto 91 | Toni Nadal, un artículo valiente sobre Naomi Osaka

Naomi Osaka.

Naomi Osaka. EDGAR SU

Naomi Osaka, la número dos del tenis femenino, se ha metido en un lío ella sola. En una decisión sin precedentes, la japonesa decidió a principio de la semana pasada retirarse del torneo de Roland Garros al verse superada por las reacciones a su negativa a someterse a las preguntas de los medios de comunicación. «Es peor que una tortura», ha llegado a decir Osaka cuando se sienta delante de la prensa. Y ha alegado, además, depresión, timidez y ansiedad. Si es así, es un tema para no tomarse a la ligera. Toni Nadal, tío y exentrenador de Rafel, se ha mostrado crítico con la jugadora en su valiente artículo en El País. Lo que no le cuadra al actual técnico de Auger-Aliassime es que alegue estos problemas solo para enfrentarse a la prensa, no a sus rivales. Está para jugar, pero no para hablar. Con lo fácil que lo hubiera tenido no contestando a las preguntas incómodas, sobre todo porque no está obligada a responder, ni ella ni nadie. Si la organización de Roland Garros o el torneo que sea permite a Osaka ausentarse ante los medios -un pilar fundamental para la difusión y promoción del tenis-, se habrá abierto la veda y cualquier jugador se podrá negar a dar explicaciones. Los torneos están sujetos a unas normas y los jugadores-as están obligados a cumplirlas. Osaka ha sido multada con 12.000 euros, que es lo de menos. A la tenista se le presenta un problema para los próximos compromisos. Si juega debe hablar; si no lo hace, no juega. Así de simple.

Preguntar con la banderita en la mano. Sin ánimo de dar lecciones, porque no soy nadie para ello, la pregunta del periodista de Onda Cero, Fernando Burgos, a Aymeric Laporte, central del Manchester City y de la selección española, natural del País Vasco francés, acerca de su españolidad, estaba fuera de lugar. «¿Te sientes plenamente español para defender un escudo, una nación, una bandera, un himno?», fue la pregunta. «¿Vaya pregunta, no?», fue la respuesta del jugador, que salió con habilidad del engorro. Laporte, que ha jugado amistosos con la selección francesa, ha sido nacionalizado por decreto para poder jugar la Eurocopa. Qué importan sus sentimientos si Luis Enrique le considera válido para su equipo. Esta misma pregunta, y nadie se las formuló, se le podría haber hecho a Diego Costa, Marcos Senna, Thiago Alcántara, Pizzi y hasta a Kubala y Di Stéfano. Y fuera del fútbol, a los Mirotic, Ibaka o Garbiñe Muguruza, entre otros muchos. Las malas lenguas dicen que la pregunta no es por casualidad, y que tiene que ver con la ausencia de Sergio Ramos, madridista y que desprende españolismo por todos sus poros. Da lo mismo. Preguntar con la banderita en la mano es siempre una pésima decisión.

La mala pata de Cintia Rodríguez. El sueño olímpico de la gimnasta mallorquina se ha desvanecido. Su rodilla izquierda, de la que ha sido operada tres veces -cinco en la derecha- ha dicho basta y deberá pasar de nuevo por el quirófano. A sus 26 años, y clasificada para Tokio, todo apunta a que ha dejado pasar el último tren para participar en la competición por excelencia para un deportista. Hay deportes duros y los hay inhumanos, y entre estos está la gimnasia, que obliga a un montón de horas diarias de entrenamiento. Bien lo sabe Cintia.

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