El Barcelona rubricó un histórico triplete con la consecución de la Copa de la Reina Iberdrola al derrotar por 4-2, en la final de Butarque, a un orgulloso Levante, que rozó el milagro de remontar un 3-0 adverso y que estuvo a punto de dar un susto al mejor equipo sin discusión de la temporada. Pero su sueño le duró apenas siete minutos, los que tardó Alexia Putellas en sentenciar.

Las mallorquinas Cata Coll, Patri Guijarro –que además marcó el primer gol del Barça– y Mariona Caldentey fueron titulares en un once azulgrana para la leyenda.

Tras ganar la Primera división y la Liga de Campeones, el conjunto de Lluís Cortés se hizo un hueco en los libros de historia al equipararse con Lyon, Arsenal, Wolfsburgo y Fráncfort como tricampeones. Este triunfo supone, además, su octavo título copero y abre un hueco de dos sobre los que habían conseguido hasta la fecha el Espanyol y el propio Levante.

Parecía otro partido plácido para el Barcelona. Uno más del curso en el que se ha manejado con puño de hierro, tanto en España como en Europa.

Tres centros de Lieke Martens, culminados por respectivos cabezazos, parecían dejar sentenciado el encuentro. Pero el Levante demostró que es un equipo que nunca se rinde, que siempre pelea. Supo aprovechar la relajación de las campeonas y les metió el miedo en el cuerpo con los tantos de Alba Redondo y la argentina Estefanía Banini.

En cambio, Alexia Putellas sacó los galones de capitana del Barcelona. Siete minutos después robó un balón que trataba de sacar jugado el Levante y con un disparo cruzado frenó en seco la reacción del equipo valenciano y sentenció el encuentro.