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Acaba el sueño del Palmer Palma

El cansancio penalizó al equipo de Pérez y Tomàs, que echó en falta a Kullamae en ataque

McDonnell entra a canasta en el partido disputado ayer en Lugo. BSA

El sueño del ascenso del Palmer Palma se desvaneció en Lugo. El conjunto mallorquín cayó (80-68) ante el Breogán por culpa de un último cuarto que manchó los muy buenos 30 minutos anteriores, en los que tuteó y superó ligeramente al equipo favorito.

Mientras los inmobiliarios tuvieron gasolina, compitieron extraordinariamente. Cuando el depósito se vació, sucumbió. Vencieron los dos primeros períodos, empataron el tercero y perdieron el cuarto de manera clara. Echaron en falta a Kristian Kullamäe. El miércoles fue el héroe con una actuación sobresaliente. Ayer el excelente jugador estonio tuvo una tarde aciaga, sólo anotó 2 puntos, cometió 5 personales y valoró -8. El Palmer se despidió de la competición, pero con la cabeza alta. Nada que reprochar a un equipo que ha ilusionado a toda una afición y que ha conseguido que vuelva a soñar.

No entró con buen pie el Palma al partido. Desacierto ofensivo y defensa blanda propiciaron que el Breogán, con los puntos de Larsen y Sollazzo, empezara mandando en el marcador (10-3). Reaccionaron los de negro, que fueron de menos a más, gracias al acierto de Figueras, que jugó un buen encuentro. A falta de 40 segundos, vencían por 16-19 y una canasta de Arco dejaba el electrónico en 18-19.

El equilibrio con altibajos fue la tónica general del segundo capítulo, en el que destacaron Figueras y Huguet. Después de que McDonnell diera la máxima ventaja a su equipo, 20-24, los celestes reaccionaron y en 3 minutos lograron un parcial de 11-2 que devolvía la ventaja a los lucenses (31-26); pero un triple al final de posesión del base catalán cerró la brecha y permitió una reacción que concluyó con un esperanzador 36-38. El ligero dominio de los mallorquines en l primera parte fue posible gracias un trabajo serio basado en un defensa inteligente, de muchas ayudas, con cambios en los blocs para ganar en agresividad, a los 7 rebotes ofensivos capturados y a las pocas pérdidas (3); los gallegos acumulaban 11. Sin embargo, en estos 20 minutos Díaz y Kullamäe curiosamente no anotaron ningún punto.

Kullamae no apareció en ataque y solo consiguió dos puntos. | BSA

El tercer período siguió el mismo guion. El partido se movió entre +1 para Breogán, empates y + 4 para el Palmer. Mucha igualdad. Fueron, por fin, los minutos de Jacobo Díaz (anotó 9 puntos). A falta de 6:43 Kullamäe convirtió sus primeros y únicos puntos, de personal, y faltando 2:10 para el final, cometió su cuarta personal, que le llevó al banco. El Palmer jugó con Raffington y Jawara a la vez y pudo concluir el período con un favorable 56-58. Los puntos de Sollazzo, el mejor de su equipo, y de Cruz posibilitaron este ajustado marcador.

Los técnicos mallorquines siempre habían dicho que pretendían llegar al final del encuentro con opciones. Sólo restaban 10 minutos y el resultado generaba esperanzas de victoria. Pero el gran esfuerzo realizado pasó factura y el equipo sufrió un apagón anotador mayúsculo. Después de que Díaz pusiera en el marcador un 56-60 (+4), el conjunto isleño desapareció y recibió un parcial de 19-2 y a falta de 1:44 el electrónico señalaba un irreversible 75-62. Los técnicos visitantes intentaron revertir la situación jugando sin hombres grandes, pero no salió bien. Los pupilos de Epifanio aprovecharon el cansancio de sus rivales y vivieron un final de partido plácido después de conseguir un parcial de cuarto de 24-10.

La bocina final indicó el 80-68 que clasificaba al Breogán para semifinales y dejaba con la miel en los labios a un gran Palmer Palma.

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