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FÚTBOL FEMENINO

El Collerense asume mucho más que un descenso

El conjunto de Ca Na Paulina pone fin a casi dos décadas representando el fútbol femenino mallorquín por toda España

La plantilla del Collerense femenino se despide del Reto Iberdrola.

La plantilla del Collerense femenino se despide del Reto Iberdrola.

En sus 22 años de vida, el Collerense femenino llevaba 19 representando el fútbol mallorquín por todos los rincones de España. Casi dos décadas de lucha insaciable frente a grandes presupuestos de la categoría, formando una cantera que ha dado sus frutos y resistiendo las embestidas mediante una entidad humilde que ha escrito su nombre en el panorama nacional. Este pasado fin de semana, las ‘jabatas’ murieron luchando, tras una segunda fase del campeonato en la que se han agarrado con uñas y dientes a una permanencia que al final no ha podido cerrarse.

El tropiezo ha sido duro, sin duda, pero el Collerense ya solo piensa en su retorno a la categoría de plata del fútbol femenino nacional. Entidades de la isla, clubes y jugadoras que han defendido la camiseta se unieron rápidamente a las decenas de mensajes de apoyo que circularon por las redes sociales. “No tengo ninguna duda de que volveréis. Este equipo y este escudo no se rinden nunca. Desde lejos, pero siempre con mis jabatas. Nos vemos pronto”, escribía Maitane López, jugadora de la Real Sociedad, en alusión al descenso del Collerense, equipo en el que militó durante tres temporadas antes de fichar por el Levante.

“¡Volveréis! No tengo ninguna duda. Con vosotras jabatas”, recordaba por su parte Patri Guijarro, jugadora del Barça, quien debutó en la máxima categoría con el equipo mallorquín en la temporada 2014/15. “Este club volverá donde se merece estar, no dudéis de eso. Orgullosa de todas vosotras”, apuntaba por su parte Cata Coll, guardameta del Barcelona. “Volveréis donde merecéis, seguro. ¡Mucho ánimo, jabatas!”, sentenciaba por su parte Mariona Caldentey, también futbolista del Barça.

El Collerense nació en la temporada 1999/2000 y durante tres años militó en la categoría Regional. Durante el curso 2001/02, el conjunto mallorquín ascendió a Primera Nacional, por aquel entonces la segunda categoría del fútbol femenino español. A lo largo de siete temporadas estuvo cerca de las eliminatorias de ascenso que el campeón de grupo tenía derecho a jugar, pero siempre fue superado por otros clubes de la talla del Barça o el Estartit. Por fin, en la temporada 2008/09, tras firmar un año impoluto, ganando los 30 partidos del campeonato regular, en la fase de ascenso se impone por 4 a 1 al Oiartzum y cierra la gesta en Tenerife, imponiéndose al Tacuense por 0 a 1.

Durante siete largas temporadas, el Collerense brilló en la máxima categoría, antes llamada Superliga, logrando una décima posición en la temporada 2013/14, su mejor registro histórico. Fue durante aquellos años cuando el club mallorquín empezó a dar a conocer el nombre de muchas futbolistas que decidieron hacer la maleta y probar suerte lejos de la isla. Su bajo presupuesto impidió retener en sus filas a jugadoras de la talla de Patricia Mascaró, Virginia Torrecilla, Maitane López, Mariona Caldentey o Patri Guijarro.

En la temporada 2015/16, el Collerense finaliza en la décimo sexta posición y no puede evitar el descenso de Primera a Segunda. Durante cinco temporadas más, el conjunto mallorquín sobrevive en la categoría de plata, firmando resultados importantes como el conseguido en la 2017/18, con una tercera posición. Durante el presente curso, las jabatas pagan muy cara una primera fase para el olvido, en la que tan solo logran sumar 4 puntos, pero durante la segunda parte del campeonato, el equipo se pone el mono de trabajo y comienza a creer en la permanencia. Los sueños, finalmente, se desvanecieron el pasado domingo. Un empate frente al Sporting ponía punto y final a 19 temporadas de sueños, que se han acabado rompiendo de la manera más cruel.

«¿Mallorca sin un equipo en el Reto Iberdrola? Eso sería un gran chasco», reconocían hace solo unos días a este diario Pili Espadas, capitana del equipo, y José Antonio Sánchez, su entrenador. "El Collerense ha sido la plataforma para que muchas chicas de la isla prueben suerte en la península. Lleva muchos años siendo un referente para las más pequeñas y creo que nos hundiría anímicamente. El perjuicio para el fútbol femenino balear sería muy grande", aseveraba Espadas.

«Sería un golpe muy duro, porque a nivel económico, de patrocinio y de repercusión mediática el salto entre Nacional y el Reto Iberdrola es muy grande. Si se diera el caso, solo nos quedaría afrontarlo con la máxima humildad y mucho trabajo», zanjaba por su parte el preparador de las 'jabatas'. Para ellas empieza desde hoy un nuevo reto, ahora en minúsculas, pero no por ello menos importante.

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