Álex Pérez y Pau Tomàs aparecieron conjuntamente en rueda de prensa para analizar el inicio del play-off, el primer partido de la eliminatoria contra el Breogán. La empezó Tomàs reconociendo que estaban muy ilusionados y con muchas ganas: «Entrenadores con muchos años en la categoría - comentó - nos han dado la enhorabuena y nos han dicho que disfrutemos de esta experiencia, porque no es lo habitual, arrancar en una categoría y jugar ya un play-off de ascenso». Pérez coincidió con su colega y añadió que deseaban de que ya fuera el sábado para enfrentarse «al favorito de la categoría». El técnico andaluz admitió posteriormente que estaban atravesando «un momento muy alto de forma y de confianza» y que ello les hacía ser optimistas: «Podemos ser muy peligrosos en el play-off». El entrenador de Llucmajor vaticinó «un partido intenso, en el que tendremos que darlo todo, ser nosotros mismos y además preveo una eliminatoria muy competida». Al hablar del planteamiento del partido del sábado, Pérez afirmó: «Nos lo planteamos como una auténtica final, lo hemos preparado a conciencia, sólo pensamos en este partido. Conocemos los problemas que el rival nos planteará, porque somos conscientes de nuestras deficiencias y hemos hecho ajustes para que se noten lo menos posible en la cancha. Creo que va a ser una lucha de ritmos. Este encuentro nos dará la medida de los otros encuentros de la eliminatoria». 

De la posibilidad de mostrar recursos tácticos diferentes, porque el Palmer Palma ha perdido los dos partidos frente a los gallegos, Tomàs fue tajante: «Hemos preparado alguna cosita para sorprender -todos los equipos lo hacen - pero tenemos que ser fieles a nuestra esencia», dijo. La semana pasada debutó Sidney Correia y los dos técnicos reconocieron que por sus características físicas puede ayudar mucho al equipo «defendiendo a jugadores muy potentes y grandes, a cualquier ‘5’ de la categoría».