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Pol Figueras: «El ascenso a la ACB es complicado, pero posible»

El catalán confiesa que en el Palmer Palma está «sacando la mejor versión» de su juego

Pol Figueras posa para este diario en el Palau de Son Moix.

Pol Figueras López nació en La Selva del Camp (Tarragona) el 21 de marzo de 1998. A los 12 años se incorporó al Barcelona y en la temporada 2015-16 conquistó siendo junior el campeonato de España y la Euroliga disputada en Berlín. El 3 de octubre de 2016 debutó en la ACB con el primer equipo de la entidad azulgrana. Asiduo de las selecciones españolas sub-16, sub-18, sub-19 y sub-20, jugó tres temporadas y media en el filial catalán de la LEB Oro y la temporada pasada fichó por el Ourense. El 1 de octubre del año pasado llegó a Palma para cubrir la baja por lesión del base sueco Sheriff Drammeh.

Figueras se ha convertido en estos meses en una pieza clave del engranaje del equipo mallorquín. Cuenta con la confianza plena de sus técnicos y en esta segunda fase promedia 31 minutos por partido. Dirige, genera, reparte y su lanzamiento de larga distancia supera el 43%.

El base catalán posiblemente sea el jugador en el que mejor se personifica la extraordinaria progresión y mejora deportiva del Palmer Alma Mediterránea Palma.

Supongo que difícilmente olvidará su etapa en el Barcelona en la que llegó a debutar con el primer equipo. ¿Qué recuerdos guarda de esta etapa?

Seguramente es la mejor etapa de mi vida. Allí se generó el baloncesto que llevo dentro. Hice amigos. Tuve la suerte de tener muy buenos entrenadores, de los que aprendí muchísimo. Todos son recuerdos positivos. Sin dudarlo repetiría la experiencia.

¿Imaginaba cuando aterrizó en Palma que llegaría a jugar 31 minutos de media por partido?

Sí y no. Cuando llegué era el único base, porque Olle Lundqvist estaba lesionado. No me esperaba jugar todo lo que juego, pero sí un papel importante. Nada más llegar posiblemente no me lo hubiera creído, porque llegué tarde, después de un confinamiento, y me costó coger el nivel físico y de entreno.

Reducir el número de alumnos por aula es una de las reivindicaciones más frecuentes de los maestros para poder atender mejor a sus alumnos. Ustedes, los jugadores del equipo, disponen de cuatro entrenadores que trabajan para mejorarles. ¿Qué les aporta cada uno de ellos?

Cada uno nos aporta cosas distintas dentro una misma línea de trabajo. Por ejemplo, con Pepe entrenamos mucho la técnica individual; con Quique, más de lo mismo y además el tema físico y aspectos defensivos que nos han ayudado a mejorar esta faceta y Pau y Álex son los que consiguen engranar todos los aspectos del juego, en especial la vertiente táctica, del conocimiento del rival y de llevar los partidos a un muy buen nivel.

¿Son conscientes los jugadores del progreso y de la mejora que están teniendo esta temporada?

Sí, yo creo que sí. Tenemos muy claro que entrenamos para eso. Todo lo que hacemos durante la semana sirve para mejorar individualmente. Particularmente soy muy consciente no sólo de la mejora, también, gracias a los entrenadores y gracias al cambio de ‘chip’ que he experimentado, de haber sacado lo que llevaba dentro.

¿A qué lo atribuye?

Somos un equipo con un método de trabajo inusual en la LEB Oro, con el que trabajamos mucho la técnica individual y donde se prioriza la mejora del jugador. Lo atribuyo al trabajo diario, a la confianza que los entrenadores depositan en nosotros y en la propia confianza de cada uno de nosotros, los jugadores. Que te lo digan es importante, pero con esto no basta, hay que estar convencido de que lo que hacemos es lo correcto.

«Somos un equipo con un método de trabajo inusual en la LEB Oro, se prioriza la mejora individual»

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Desde que llegó al equipo su rendimiento no ha parado de crecer. ¿Está viviendo ahora los mejores momentos de su trayectoria profesional?

Creo que sí. Estoy siendo más regular. En el segundo equipo del Barça jugué alguna temporada también a un buen nivel, pero al ser un equipo incluso más joven que el actual, conseguir la regularidad era más difícil. Ahora estoy sacando la mejor versión del baloncesto que llevo dentro.

¿Qué aspectos del juego en esta temporada ha mejorado más?

He tomado conciencia de que puedo meter puntos. Todos los entrenadores siempre me han dicho que tenía que tirar más y este año estoy convencido de que puedo hacerlo. También el control del juego y las pérdidas. Jugamos muy rápidos y creo que pierdo pocos balones, menos que otros años.

Empezaron mal la competición. Sufrieron una derrota dolorosa contra Almansa. Y hace unas semanas Oviedo les ganó de casi 40 puntos. Siempre se han rehecho y la reacción ha sido muy positiva. ¿Cómo lo han logrado?

Por supuesto siempre salimos a ganar y, cuando perdemos, quedamos fastidiados; pero también somos conscientes de que lo importante es mejorar. El ser un equipo joven hace que no tengamos tanta presión y eso nos beneficia. Después de una derrota seguimos entrenando con la misma intención de mejorar. Y lo hemos demostrado durante esta temporada. Sufrimos una derrota dura contra Almansa y después fuimos al campo del líder, Granada, y ganamos. Perdimos en Oviedo, un partido en el que no estuvimos y nos pasaron por encima, después ganamos en Palencia contra jugadores veteranos y con experiencia y que se jugaban la vida. Estamos convencidos de que, si nos ganan de cuarenta, no somos los peores y no somos tampoco los mejores después de ganar a Valladolid con solvencia.

¿Qué es lo que más le gusta del equipo?

Muchas cosas. Destacaría, aunque suene a tópico, el buen rollo que tenemos entre todos. Nos hemos empezado a entender fuera y dentro de la pista muy rápidamente. Se nota que lo pasamos bien jugando, practicando un baloncesto rápido, defendiendo agresivamente, jugando un buen baloncesto. Mi familia así me lo dice, está esperando que llegue el fin de semana para volver a vernos jugar.

¿Y lo que menos?

No sé qué decirte.

«Se nota que lo pasamos bien practicando un baloncesto rápido y con una defensa agresiva»

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La campaña del equipo por el momento es meritoria, incluso está superando las expectativas iniciales. ¿Cuál es la clave del éxito?

El trabajo que diariamente hacemos, el buen rollo y la asimilación rápida de la manera de jugar que los entrenadores nos han transmitido. Jugamos con rapidez y, si defendemos bien, somos un equipo difícil de ganar.

En este curso han logrado victorias prestigiosas. ¿Con cuál se queda?

Me quedaría con una de estas tres: La de Castelló en su casa, cuando era el líder; la de Murcia, que certificó la permanencia y la de Almansa en su cancha.

Todos los entrenadores rivales comentan que el Palmer Palma es un equipo diferente, que juega diferente. ¿Por qué son ustedes diferentes?

Somos un equipo joven y en nuestro estilo destaca el defender mucho, el intentar robar balones e intentar llegar rápidamente al aro rival y meterla y, si no es posible, esperar al final de posesión. A mí no me gustaría jugar contra un equipo como el nuestro. Metes una canasta y no te puedes despistar ni un segundo porque ya estamos en el otro campo amenazando. Esto nos hace especiales. También porque nos gusta mucho competir. Contra los grandes equipos nunca nos hemos hecho pequeños. Hemos ganado a varios equipos cuando eran líderes. Somos un equipo difícil de ganar.

Y hablando de los entrenadores de los equipos contrarios, ¿qué siente cuando en las previas de los partidos le destacan como uno de los jugadores más importantes y peligrosos del Palmer?

No suelo estar muy pendiente. Algún amigo me he hecho algún comentario. Que entrenadores de mucho nivel, como los que hay en esta liga, piensen que soy importante o hablen bien de mí, obviamente me enorgullece.

¿Qué le hace más feliz, un robo de balón, una asistencia o un triple?

Tendría que decir que una asistencia, porque haces feliz a dos personas, pero en estos momentos de mi carrera, un robo es lo que me hace más feliz.

El play-off de ascenso es casi una realidad. Parece que simplemente es cuestión de tiempo. ¿A qué equipo le gustaría enfrentarse y qué equipo querría evitar?

Curiosamente hace unos días hablaba de este tema con Jacobo y no llegamos a ninguna conclusión. En esta fase todos los equipos son muy buenos. No tengo un candidato favorito, ni al revés. Todos son muy difíciles.

Sinceramente, ¿cree usted que este Palmer Palma puede ascender a la ACB?

Es muy complicado, pero sí. Creo que todos los equipos estarán pensando lo mismo. En los play-off tienes que ganar dos partidos a tres equipos distintos de mucho nivel y, si pasamos como séptimos, con el factor cancha en contra en todas las eliminatorias. Obviamente es complicado, pero posible.

¿Dónde se ve jugando en septiembre de este año?

No lo sé. Ya se empieza a hablar de este tema. De momento lo que sí sé es que aquí estoy muy contento y muy feliz y que tenemos que aprovechar este momento y disfrutarlo al máximo. El año que viene, ya se verá.

Este domingo llega a Son Moix el Oviedo. ¿Es un partido especial después de perder por 38 puntos?

No, como todos. Lógicamente tenemos una espinilla clavada, pero no saldremos con un exceso de tensión. Vamos a jugar como siempre e intentaremos ganar el partido. Si ganamos, equilibraremos las victorias con las derrotas, si bien será difícil ganarles el ‘average’ (ríe). Yo creo que a partir de ahora todos los partidos son especiales, porque cada victoria te acerca al play-off. Piensa que en el equipo ningún jugador ha jugado un play-off de LEB Oro. Jawara el año pasado ascendió con Guipúzcoa, pero sin jugar play-off. Queremos sacarnos la espina, pero es un partido más.

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