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Motociclismo

Esperando a Márquez

Sin el ocho veces campeón del mundo en la pista, Joan Mir sigue siendo el principal candidato a revalidar el título de campeón a los mandos de la Suzuki en el Mundial que empieza hoy en Catar

Joan Mir encara una curva en el circuito de Losail.

Joan Mir encara una curva en el circuito de Losail.

No está, ni sabemos, aunque ya lo intuimos, cuándo volverá. No corre, no gana, no impone y, sin embargo, fue el protagonista del Mundial-2020 de MotoGP, cuyo título heredó el mallorquín Joan Mir (Suzuki), y volvió a ser el artífice de la primera conferencia de prensa del Mundial 2021, precisamente porque todo el mundo lo esperaba y, sin embargo, los médicos le han pedido que no corra, él que lo hace todo a 350 kilómetros por hora.

Sí, Marc Márquez Alentá, al que ya se le ha visto en el Circuit de Catalunya y en el precioso trazado de Portimao (Portugal) volver a rozar el asfalto con el codo, la rodilla y hasta el culo, montado en una RC213V-S, réplica de Honda, fue el hombre que facilitó (con su ausencia) que Mir estallase y que, durante el último campeonato, se produjese lo nunca visto: nueve vencedores distintos.

El Mundial 2021, que arrancó el viernes en el nocturno e incierto, por diferente, circuito de Losail (Doha, Catar), sigue teniendo como máxima atracción el momento en que ‘Magic’ Marc reaparezca. Todos, desde los ingenieros hasta los propios compañeros de parrilla del catalán, saben que con Márquez en pista cambia todo, especialmente el ritmo y el podio: de los 55 grandes premios anteriores a su lesión, Marc ganó 27 y se subió al ‘cajón’ en ¡44 ocasiones!

«Lo vi en el hotel de Doha cuando vino a vacunarse como todos nosotros y me pareció que estaba muy bien, por eso me ha extrañado no verle en la primera carrera», comenta Mir, que asegura que el regreso de Márquez «será muy importante para el Mundial y para todos nosotros. Tengo unas ganas enormes de medirme a él y tratar de ganar carreras con él en la pista». «A Marc no hay que enseñarle nada, desde luego. Marc es quien mejor sabe lo duro que es esto y lo mucho que cuesta llegar y mantenerse. Sabe que no es lo mismo entrenar que batirse en duelo con la actual parrilla de MotoGP, es por ello que hace bien en hacer caso de sus doctores», dice el australiano Jack Miller.

«Marc ha sido quien ha llevado MotoGP a niveles increíbles, estratosféricos y, por tanto, sabe que para volver tiene que estar tan fuerte como estaba antes de su lesión», señala el francés Fabio Quartararo (Yamaha), el ‘Diablo’ que más ha sufrido el dominio de MM93. «Yo estoy convencido de que el día que Márquez regrese será competitivo desde ¡ya!», asegura Valentino Rossi, de 42 años y en su temporada nº 26.

«El mejor campeonato del mundo no se entiende sin tener al mejor piloto del mundo, así que este Mundial necesita tener a Marc en pista cuanto antes», explica Aleix Espargaró, rejuvenecido gracias a una poderosa y nueva Aprilia. «Todos sabemos las ganas que tiene Marc de volver, pero él es el primero que debe medir sus pasos, pues no lo ha pasado nada bien estos meses».

«Yo soy de los que necesito que vuelva Marc, sí, lo necesito a mi lado para aprender, para mejorar, para crecer y, tal vez, para que me derrote, pues sé que con él en pista seré mejor», añade Pol Espargaró, nuevo compañero de Márquez en el equipo Repsol Honda. «Todo el mundo sabe que Marc nos hace mejores a todos, porque nos obliga a sacar lo mejor de cada uno de nosotros para intentar ganarle. Y, en mi caso concreto, él es quien mejor conoce esta moto y Honda le necesita para mejorarla».

Es lo que ocurre con los fenómenos. Era, sin duda, lo que ocurría, en su momento, con Rossi, que, casi sin quererlo o queriéndolo, hacía que el mundo de las dos ruedas girase a su alrededor. En el caso de Márquez sucede, incluso sin estar. O, precisamente, todo está agitado porque no está. No deja de ser curioso que los dos más grandes estén jugando papeles muy diversos. Márquez, a punto de regresar, y el ‘Doctor’, a punto de irse «aunque no sabré, hasta mediados de agosto, vistos los resultados que haya conseguido, si éste será o no mi año de despedida». Lo que sí sabemos es que ‘Vale’ quiere ser padre, lo que dice mucho de su estado anímico.

Y es que no deja de ser curioso que muchos, entre ellos el flamante nuevo campeón Joan Mir (1 de septiembre de 1997) no había nacido, ni existía como proyecto, cuando Rossi debutó en el Mundial, el 31 de marzo de 1996, en Sepang (Malasia). Desde aquel día, Rossi lo ha sido todo, desde nueve veces campeón del mundo a ganador de 115 grandes premios. Eso sí, el último hace ya 58 carreras, en la ‘catedral’ de Assen (Holanda), en junio de 2017, demasiada espera para alguien tan bueno como el rey de Tavullia, ahora ya más padrino de futuros campeones que candidato a su décimo cetro, el mismo que lleva persiguiendo desde hace 10 años.

Ha sido, precisamente, Rossi, poco amigo de Márquez, quien ha hecho saber al campeón catalán que nada será igual en su regreso. Sin MM93 en la pista, el gran favorito sigue siendo el campeón, el nº 1 actual, Joan Mir y su impecable Suzuki, ésa que «funciona bien en todos los circuitos desde el primer día», como señala su dueño.

Una parrilla con tres pilotos que debutan

La parrilla de MotoGP ha sufrido muchos cambios para esta temporada, empezando por Pol Espargaró, que se despidió de KTM para vestirse el traje de HRC. En la parrilla de salida, tres debutantes, todos en las filas de Borgo Panigale: la campeona de Moto2 Enea Bastianini, el subcampeón Luca Marini y Jorge Martín saltaron a Pramac. La descalificación de cuatro años ha expulsado a Andrea Iannone de la cilindrada de MotoGP.

Los cambios en la parrilla

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