Es difícil que el Palma Futsal tenga más alicientes sobre la mesa para disputar la Copa de España más especial de su historia. Es su octava participación, pero esta noche inicia un camino que desea recorrer hasta el cielo del fútbol sala para entregarle el trofeo de campeón a Miquel Jaume. El recuerdo del presidente y fundador del club, fallecido el 10 de marzo, debe servir de gasolina para tratar de tumbar hoy al todopoderoso Movistar Inter en los cuartos de final de la competición más atractiva de este deporte.

El majestuoso Wizink Center, con un máximo de mil quinientos espectadores en las gradas por las limitaciones derivadas por la pandemia, es el escenario ideal para intentar algo grande. El más difícil todavía. Sin ir más lejos, en esta misma pista se produjo la única victoria de los mallorquines en una Copa de España, la de 2018, cuando apearon a ElPozo Murcia y claudicaron, ya en semifinales, con el mismo Movistar. El Palma Futsal, que en la Liga está rindiendo de forma fabulosa al ocupar la segunda posición, es consciente de que ha alcanzado el nivel de madurez y experiencia necesario para dar el salto a cotas incluso mayores. «No venimos a participar, queremos ganar», ha dicho en más de una ocasión su director deportivo, José Tirado. No es una frase hecha. La ambición debe mostrarse, que ya es decir, a partir de las 20:30 ante el club más laureado del mundo y que, además, es el anfitrión oficioso porque los únicos hinchas que podrá haber en las gradas son de la Comunidad de Madrid por el cierre autonómico debido al coronavirus.

El equipo se entrenó ayer por la tarde en el pabellón. | PALMA FUTSAL

La estadística y el historial juega en contra de los verde pistacho, pero la tendencia debe cambiar algún día. Para ello necesitará su mejor versión en todas las facetas y minimizar los errores. Y que no aparezca la ansiedad y la precipitación, por querer homenajear a Jaume, que pueda traducirse en exceso de revoluciones. El Palma Futsal es uno de los equipos menos goleados de la Primera División, un dato característico de los de Antonio Vadillo, que no podrá contar con el lesionado de gravedad Mati Rosa y sí con Marlon, ya recuperado de sus problemas físicos. Falta que acompañe la definición en el área rival, su principal problema y que le penalizó, sin ir más lejos, en el duelo liguero previo de la semana pasada cuando los interistas vencieron por 3-1 en un partido en el que la falta de puntería y dos errores puntuales le condenó -en la primera vuelta perdió por 0-4-.

Sin embargo, el de ahora es un partido con algo mucho más importante que tres puntos en juego: un billete para las semifinales. El que venza se enfrentará al ganador del choque que abre el torneo, el Cartagena–Valdepeñas.

La plantilla del Palma Futsal, concentrada desde ayer al mediodía en el Hotel Eurostars Madrid Tower, se ejercitó por la tarde en el Wizink y hoy, a las 12 horas, también acudirá para ultimar detalles de cara a un encuentro que promete. Por falta de ganas y pasión no será. A hacer historia.