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Una quinceañera polifacética

Silvia Guerrero, campeona de Balears de cross, es árbitra de fútbol sala en Segunda B y cronometradora en Primera

Silvia Guerrero posa vestida de árbitro de fútbol sala en el pabellón de Inca.

Silvia Guerrero posa vestida de árbitro de fútbol sala en el pabellón de Inca. J. V.

Silvia Guerrero (Palma, 2005) no es una chica cualquiera. A pesar de su bisoñez, esta adolescente está demostrando una madurez nada habitual a su edad y un talento y tesón que apuntan a que puede llegar lejos o muy lejos si todo le acompaña. Desde los siete años practica con éxito el atletismo -ha sido campeona de cross de la Challenge sub-16, primera en triatlón en Menorca, tercera en salto de altura y cuarta en lanzamiento de jabalina-; y desde hace dos años es árbitra de fútbol sala con el carnet de Segunda B y cronometradora en la LNFS.

«Me gusta y me apasiona todo lo que hago. Mis amigas nunca van a entender lo que yo hago pero yo sí que las entiendo a ellas», explica Silvia Guerrero, que cursa cuarto de ESO y que quiere estudiar Magisterio.

Entrenando duro, hace dos años decidió ser árbitra. «El atletismo y el fútbol sala son mundos totalmente distintos, pero si cambiamos la perspectiva vemos que también tienen cosas en común, las decisiones. En ambos deportes hay que tomar determinaciones que tienen responsabilidades», indica, y añade: «Son deportes diferentes, pero cuando hay ganas, ilusión y estás motivada no importa lo opuestos que sean. Si le pones dedicación y esfuerzo podemos escoger cualquier camino por el que queremos ir».

Guerrero no tiene problemas en compaginar ambas disciplinas: «Nunca he sido una niña a la que le vayan mal los estudios, es verdad que cada vez a las cosas se le suman más dificultades pero con organización y constancia todo se puede llevar», explica.

Esta joven inquieta no se marca ninguna meta en el atletismo. «Siempre digo que hay que tener objetivos pero antes que eso se debe aprender lo que es la constancia ya que el ser constante nos llevará a cualquier lugar que queramos llegar. Me gustaría preparar fondo y hacer a los 18 años un IronMan».

Una quinceañera polifacética

«Lo que se propone lo consigue. Busca superarse cada día, es brutal lo exigente que es consigo misma», afirma orgulloso Juan Carlos Guerrero, padre de Silvia y uno de los culpables de que su hija se dedique al atletismo y al arbitraje, ya que también se dedica a las dos disciplinas.

Esta atleta considera vital la «organización»para compaginarlo todo. «Los dos deportes exigenmucho tiempo, esfuerzo, dedicación y mucha ilusión. Pero la clave para poder compaginar las dos actividades es la organización. Si tenemos claro lo que tenemos que hacer y cuándo lo tenemos que hacer todo lo demás ya viene detrás», matiza, y reconocie que no poder salir con sus amigas «no es de lo más duro, ya que al final, ellas entienden mi situación».

Su debut como cronometradora en la LNFS lo califica de «impresionante». «Este debut lo valoro muchísimo porque soy consciente de la apuesta por mí tanto del Comité de Balears como el Nacional», comenta, emocionada.

Una colegiada que tiene claro su futuro como trencilla: «Sinceramente sí que me veo pitando en categorías superiores ya que ese es el objetivo marcado y sé que si me lo propongo, lo voy a lograr. No me asusta pitar a hombres. Pienso que no tiene que haber diferencias de género, ni en edad ya que al fin y al cabo tenemos las mismas obligaciones y decisiones que tomar, seas hombre, mujer, joven o adulto. Todo se resume en que nosotros vamos a aplicar el reglamento y los diferentes sexos tienen exactamente la misma capacidad para realizar esta función», concluye.

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