Faltaban exactamente tres minutos y dieciséis segundos para que acabara el partido que el Barça tenía sentenciado en el Nou Congost frente al Baxi Manresa. El marcador reflejaba un contundente 63-89 cuando Michael Caicedo, nacido en Inca hace 17 años y de padre colombiano, escuchó su nombre en boca de Saras Jasikevicus. El sueño era ya una realidad y este escolta salía a la pista a jugar con los mayores. El debut en la Liga Endesa era una realidad. La emoción le embargó de entrada, pero sabía que tenía que aprovechar la oportunidad. Se despojó de los nervios e intentó desmotrar todo lo que pudo en esos tres minutos en los que tocó la gloria. Caicedo mide 1,99 y se considera un escolta físicamente superdotado que además juega en ambos lados de la pista. Desde el sábado es el sexto jugador más joven en debutar con el primer equipo. En un perfecto catalán, el escolta azulgrana aseguraba que “estoy muy contento por la oportunidad que me da el Barça, todavía no me lo creo”, dijo.