«Me voy muy enfadado. Hemos perdido dos puntos al final. Hemos regalado los tres goles encajados», señaló, mostrando su malestar por el resultado, el técnico del Atlético Baleares, un Jordi Roger que fue expulsado en el descuento al protestar el penalti que originó el 3-3.

«A pesar de ponerse el partido de cara, tengo la experiencia de jugar muchos años en este tipo de campos y nunca se cierra el marcador», admitió Roger, que añadió: «En este tipo de campos no se nota la inferioridad numérica. No influye».

«Los tres goles son regalos de niño pequeño, y eso nos penaliza mucho. Se nos van dos puntos que teníamos en el bolsillo», insistió.

«Me expulsan porque protesto al pensar que las manos son al revés, tengo que ver la jugada en televisión», explicó Roger, que añadió: « Es una jugada que defendemos mal y, además, es una pelota en la que puede salir Juan Carlos... pero viene de una falta que no tenemos que hacer cuando ya habíamos hecho lo más difícil, que es remontar».

«No puedes ir fuera de casa, marcar tres goles y no ganar, estamos encajando mucho. Hay que tener más mala leche y no cometer estos errores individuales», agregó el técnico.

«No estamos sacando los puntos que querríamos. Contra el Castilla me fui contento, pero de aquí me voy enfadado por los regalos y porque hay que saber competir», afirmó. «Debemos mejorar mucho y competir mejor. Debemos evitar errores infantiles que, como hoy –por ayer– nos cuestan dos puntos», concluyó.