El Cardassar se muestra optimista ante la posibilidad de disputar el histórico partido de la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid previsto para el 16 de diciembre, aunque esta fecha todavía no está confirmada. «Los inspectores de la Federación Española nos dijeron que cada año visitan muchos campos de Tercera y que el nuestro es de los mejores que han visto nunca», explicó ayer orgulloso Jaume Soler, presidente de la entidad de Sant Llorenç.

El dirigente dejó claro, en declaraciones a Diario de Mallorca, que no derribarán la pared de hormigón que separa el césped del público. «No tiraremos el muro de ninguna manera», advirtió, a pesar de que es consciente de que la normativa exige que haya tres metros de separación. «Lo que sí podemos asegurar es que hay esos tres metros entre el público y la línea del campo», destacó. Soler atendió a los dos representantes de la Federación Española que visitaron Es Moleter durante dos horas en la tarde del martes. Deberán mejorar la iluminación, «que ya es de las mejores de Mallorca», como asegura su máximo representante, para atender las obligaciones de las televisiones. También revisaron las taquillas, las entradas al recinto y la accesibilidad al campo, así como también el lugar en el que deben ubicarse las cámaras para retransmitir el encuentro. Además, se instalará una grada supletoria para aumentar el aforo a mil personas. Además, el Cardassar, debido al enorme interés mediático que despierta el duelo, así como también por la numerosa presencia de los enviados especiales de los medios de comunicación nacionales, reubicará la sala de prensa a una zona más amplia. «Preparar este partido nos genera más gastos que ingresos, espero que no nos respondan pocos días antes», deseó Soler.

Desde la Federació de Futbol de les Illes Balears también tienen esperanzas de que el partido ante los colchoneros se dispute en Es Moleter. «Todos los problemas son subsanables. Es normal que haya algunas cosas porque es un campo de Tercera», explica Manolo Bosch, secretario del organismo. «No nos planteamos que el Cardassar juegue en otro campo», zanja contundente.