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Moyá relanza a Nadal

El campeón es más agresivo, ha mejorado el servicio y el revés cruzado con su nuevo técnico

Carlos Moyá, junto al también técnico Francis Roig, en la final entre Nadal y Djokovic.

Carlos Moyá, junto al también técnico Francis Roig, en la final entre Nadal y Djokovic.

Desde que Carlos Moyá entrara en el equipo técnico de Toni Nadal, en 2017, y sobre todo cuando al año siguiente se retiró del primer plano el tío de Rafel, el trece veces campeón de Roland Garros ha experimentado sensibles cambios en su juego que le han convertido, si cabe, en mejor tenista.

Conservando lo mucho y bueno que aprendió desde pequeño con Toni Nadal, la idea de Moyá, ex número uno y vencedor en París en 1998, era convencer a su pupilo para que fuera más agresivo y eso pasaba por mejorar el servicio. Con Moyá al mando, y con el incombustible Francis Roig siempre a su lado, el tenista de Manacor ha dado un paso adelante con la gran mejora que ha experimentado en su servicio, en el primero pero fundamentalmente en el segundo. «Normalmente, siempre intentaba meter muchos primeros dentro a nivel de porcentaje por la debilidad del segundo servicio. Empezaba el punto defendiendo. He intentado que fuera a por el punto, cambiar el ritmo de las jugadas, que los puntos fueran más cortos», explicaba Moyá días antes del inicio del Roland Garros más atípico de la historia.

Otra de las mejoras que ha experimentado Nadal es su revés cruzado, que tantos puntos le ha proporcionado en el Roland Garros recién finalizado. Este golpe llega acompañado de una mayor agresividad. Nadal va a por los partidos desde la primera pelota, como pudo comprobar Novak Djokovic el domingo, que necesitó 54 minutos para sumar su primer parcial.

La mejora en el juego se ha traducido en cinco títulos más de Grand Slam desde que Moyá entró en el equipo en 2017, cuatro Roland Garros y dos US Open (2017 y 19).

Otro factor que ha influido en el renacer de Nadal tras dos años (2015 y 2016) sin títulos de Grand Slam por primera vez en su carrera deportiva es la sintonía que el tenista tiene con su técnico. Con diez años de diferencia, Rafel Nadal se siente más próximo generacionalmente al que fuera número uno en 1999 que a su tío.

La primera pista de que Toni Nadal iba a dar un paso al lado la dio él mismo el 11 de febrero de 2017 cuando, en declaraciones a la web italiana ‘Il Tennis italiano’ dijo que iba a ser su «última temporada» con Rafa. «Desde el próximo año ya no seguiré a Rafa y me dedicaré a la academia de Manacor». Y a continuación adujo como uno de los motivos que «cada año que pasa decido menos, llegaremos al punto en que ya no decida nada. Hasta los 17 años de Rafa lo decidía todo yo, luego llegó Carlos Costa como mánager y se acercó el padre de Rafa, cada uno con sus opiniones», explicó el mentor del vencedor de veinte grandes.

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