Suscríbete 1,5 €/mes

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El récord más difícil de Rafa Nadal

Nadal golpea a la pelota en la central de Roland Garros.

Nadal golpea a la pelota en la central de Roland Garros.

De nada sirve ser el campeón y haber ganado doce títulos en Roland Garros. De poco vale sentirse preparado física y mentalmente. Nada es lo que era y Rafel Nadal se mostraba preocupado por las condiciones en las que deberá afrontar la defensa de su título.

El número 2 mundial aterrizó en París el miércoles y, tras recibir el resultado ‘negativo’ de la PCR por el coronavirus, que era la primera preocupación antes de empezar, el jueves ya se entrenó en la Philippe Chatrier, con el techo cubierto por la lluvia. Pasó tres horas y el viernes no ocultaba su decepción ante la prensa. “Las condiciones son más difíciles: juego lento y una pelota superpesada que es una piedra para mí”, valoraba como primera impresión. “Es el Roland Garros más atípico y diferente que nunca haya jugado. Será como un torneo nuevo para Rafa y hay que ver cómo se adapta”, destaca Francis Roig, entrenador del campeón mallorquín junto a Carlos Moyá.

A primera vista Roland Garros casi es el mismo que Nadal conoce desde que ganó por primera vez en el 2005. Pero las reformas que se han hecho y el momento de jugar el torneo la hacen muy diferente. La central Phillippe Chatrier, de la que Nadal conocía cada rincón al milímetro, se ha renovado totalmente para colocarle un techo retráctil que permitirá jugar si llueve. No será el único cambio. El ambiente y la emoción de los partidos tampoco será igual, casi sin público en las gradas. Solo 1.000 privilegiados podrán acceder a la central con capacidad para 15.000 espectadores.

Una situación que no le gusta a Nadal, como tampoco cambiar sus costumbres en ParÌs. Este año no ha podido alojarse en el hotel Melià Alma de los Campos ElÌseos, donde siempre iba. Esta vez ha tenido que instalarse en el hotel facilitado por la organización y, como el resto de jugadores, reducir su corte de acompañantes a Moyá y Rafael Maymó, su fisioterapeuta. Roig se unirá al grupo en la segunda semana.

La central cubierta, jugar en otoño en lugar de verano, temperatura y el cambio de pelotas, algunos de los cambios

decoration

Las cosas son distintas pero el objetivo es morder otra vez la Copa de los Mosqueteros el 11 de octubre, dia de la final. Ganar su decimotercer título, récord de récords, para igualar los 20 Grand Slams de Roger Federer.

No ha sido fácil llegar hasta ese momento. La pandemia del coronavirus ha afectado a Nadal en esos siete meses de parón sin jugar. Otras veces había estado parado pero era por lesiones, nunca por una situación así. “Nadie nos esperábamos eso. Cuando volvimos de Indian Wells, en abril, nos pensábamos que duraría tres o cuatro semanas, no que estaríamos siete meses parados. Ha sido de locos. Y a Rafa le costó asimilarlo. Sufría por la incertidumbre y por la situación. Le cambió la vida. Rafa es un hombre de rutinas, de objetivos, le gusta planificarlo todo y no podía”, explica Roig.

En las casas de apuestas la victoria de Nadal se paga a 1,83 euros mientras que por Djokovic y Thiem, se dan 3,75 euros. ¿Todos sabemos quién es el favorito en París, no hay duda con todo lo que ha ganado allí. Pero Schwartzman demostró que se le puede ganar en tierra. Si quiero ganar Roland Garros deberé mejorar”, dijo Novak Djokovic.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats