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Waterpolo

Una beca por visualizaciones

Las jugadoras del Mallorca Waterpolo aspiran a lograr una subvención que premia al proyecto que más repercusión tenga en redes sociales

Las integrantes del Mallorca Waterpolo Club femenino posan frente a la piscina.

Las integrantes del Mallorca Waterpolo Club femenino posan frente a la piscina. mallorca waterpolo club

Practicar un deporte minoritario y femenino puede ser una condena. Pese a ganar cinco de las siete ligas en las que han participado, las chicas del Mallorca Waterpolo Club dependen de ayudas externas para financiar una nueva participación en el Campeonato de España de octubre. Será la quinta vez que luchen por un hueco en categoría Nacional, el equivalente a segunda división. A través de la campaña #EllasSonDeAquí, sufragada por la empresa Manzanas Livinda, tratarán de conseguir los 5.000 euros que les permitirían costear la participación, los desplazamientos y las estancias.

La plataforma, que busca dar visibilidad al deporte femenino, presenta los proyectos a través de un vídeo de sus protagonistas. Dependiendo de su repercusión mediática y de la votación de los seguidores, un comité elegirá entre más de sesenta y cinco proyectos y decidirá el patrocino que recibirá cada uno, con un montante de 20.000 euros a repartir.

"Cuando conocimos la iniciativa, las chicas y yo ni nos lo pensamos y lo pusimos todo en marcha", explica David Garau, entrenador del Mallorca Waterpolo femenino. Desde su fundación en 2013, la dificultad para conseguir patrocinios se ha contrapuesto con sus éxitos deportivos. La odisea económica no ha impedido que dominen la competición balear desde su incorporación, pero necesitan del apoyo de las instituciones públicas, que hasta ahora solo se han volcado con ellas para facilitar los desplazamientos regionales, para costear sus gastos.

La incertidumbre generalizada no es ajena al waterpolo. Aún no se conoce el formato del campeonato, que podría ser o eliminatoria o liguilla, y enfrentará, si nada cambia, a seis equipos de toda España. De ellos, tres ascenderán, por lo que Garau se muestra más esperanzado que nunca: "Tenemos mucha ilusión por lograrlo". Con un 50% de probabilidades de conseguir la machada, las chicas ven muy cerca el premio a siete años de arduo trabajo. Tampoco hay sede definida, aunque en principio se jugará durante el primer fin de semana de octubre.

Claudia Marqués, su capitana, ejemplifica a la perfección el espíritu combativo del equipo. Lleva nadando en Son Hugo desde hace diez años y empezó compitiendo con el equipo masculino. "De momento creo que lo conseguiremos", afirma positiva respecto a las posibilidades de que Manzanas Livinda subvencione su participación en el Nacional.

En el caso de no entrar en el reparto de la beca, que podría truncar su participación, Marqués no piensa darse por vencida: "Entonces habría que buscar otros patrocinadores sí o sí. Esa es nuestra única opción".

Aunque el veredicto no se conocerá hasta mediados de septiembre y quedan tres meses para la disputa el campeonato, las integrantes del equipo femenino ya calculan los costes de una futura temporada en segunda división. La factura de la inscripción y los viajes por todo el país ascendería a 15.000 euros, por lo que deberán seguir haciendo malabares con sus cuentas.

Las chicas del mejor representante del waterpolo femenino balear se aferran a la ayuda externa para convertir su ilusión en una realidad. Las visualizaciones son su primera opción.

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