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Análisis

El Palmer Palma se "internacionaliza"

El mallorquín Sergi Huguet es el único representante nacional de la plantilla

La plantilla del Palmer Alma Mediterránea Palma no está cerrada. A cuentagotas se van publicando los nombres de los jugadores que esta temporada, a pocas semanas de su inicio, conformarán la plantilla. En la presentación del nuevo proyecto tanto el presidente, Guillem Boscana, como Pepe Laso comentaron que se ficharían jugadores "con hambre", con un margen de mejora amplio y con muchas ganas de seguir creciendo. De todos es conocido el recorte presupuestario que el club ha tenido que llevar a cabo y que obliga a fichar a jugadores con un perfil muy concreto y definido. Hasta el momento los nombres que han estampado su firma parecen, sin duda, ajustarse a estas nuevas condiciones y a esta nueva realidad. Pero resulta curioso observar que la inmensa mayoría de los nuevos fichajes nacieron en el extranjero. En estos momentos, el mallorquín Sergi Huguet es el único representante del baloncesto español. Es verdad que Biel Serra tiene contrato en vigor, pero también lo es que el staff técnico está valorando su incorporación definitiva. El resto de jugadores, sin duda, otorgan un aire muy internacional al equipo. Estados Unidos aporta a Harrell y a Sean McDonnell; Suecia a Lundqvist; Montenegro a Suskavcevic; Kulamäe nació en Estonia y Kai Edwars en Holanda.

Los tiempos cambian. Recuerdo cuando a finales de los 90 en el Bàsquet Inca, único representante del baloncesto profesional de nuestra isla, surgió la polémica de las cuotas. Muchos entendían que en el equipo tenía que haber un número significativo de jugadores mallorquines€ Eran otros tiempos. ¡Qué lejos queda la idea romántica, quizás trasnochada, de una plantilla con muchos jugadores locales! Estoy convencido de que el aficionado hoy en día valora mucho más el hecho de una plantilla ganadora que el de una plantilla con jugadores "de aquí".

En un mundo tan globalizado, el baloncesto no es inmune y esperemos que el Palmer Palma no se convierta en una torre de Babel. El baloncesto es un idioma universal y común que todo buen jugador y entrenador conoce y domina.

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