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Opinión

Gila, Tebas y el Destripador

Lo del chiste de Gila en el que trataba de detener a Jack el Destripador a base de indirectas como "alguien ha matado a alguien... y no me gusta señalar..." podría perfectamente aplicarse a lo que está pasando en el fútbol español con el coronavirus. No se sabe, ni puede decirse en voz alta por eso de la presunción de inocencia, pero la repentina aparición de casos en equipos de todo pelaje y condición una vez finalizada la temporada en Primera (ya se verá lo que pasa en Segunda) genera dudas sobre si realmente todo fue bien y sin ningún positivo hasta que estalló el 'caso Fuenlabrada', o hubo algún pequeño (o gran) incendio que los chicos de Tebas sofocaron protegidos por la luna y escondiendo sus restos debajo de la alfombra.

Los que defienden a don Javier aseguran que el famoso protocolo se ha cumplido a rajatabla y que los contagios a pesar de las medidas tomadas no son más que un reflejo de lo que está ocurriendo en el resto de la sociedad. Sea como sea, y ya que en esta película de miedo el aplazamiento del Dépor-Fuenlabrada es el artista principal y parece que aún puede provocar un tsunami en el fútbol patrio, habría que ejercer de gallego y tirar del 'piensa mal y acertarás'.

Y mientras don Javier trata de poner a salvo todo lo que pueda en previsión de un trágico naufragio que le costaría una pasta (más los 200 millones que entregó a CSD y Federación), al mismo tiempo negocia con el Gobierno para que equipos como el Sporting puedan seguir anunciando en sus zamarras casas de apuestas un poco más. El espectáculo debe continuar a pesar de que alguien haya matado a alguien.

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