Marc Rovirola hizo de tripas corazón, tragó saliva, se secó las lágrimas de los ojos y, tras el pitido final, fue el futbolista del Atlético Baleares que dio la cara ante los micrófonos. "Creo que este equipo no se lo merece. Evidentemente hay cosas más importantes en esta vida que el fútbol. Lo hemos intentado, lo hemos dado todo y solo nos queda pedir perdón", sentenció el centrocampista catalán, intentado encontrar una explicación al nuevo varapalo sufrido por su equipo en unas eliminatorias de ascenso a Segunda División.

"En el inicio del partido hemos tenido algún problema, pero cuando hemos cogido el ritmo, no lo hemos hecho tan mal. El problema es que no hemos sabido meterla y ellos al final se han llevado el premio. No tengo ninguna duda de que volveremos a intentarlo y de que el Atlético Baleares volverá a ser equipo de Segunda División. El año pasado ya fue un golpe muy duro y este no ha sido menos. El domingo ya nos merecimos más y hoy -por ayer- todo se ha resuelto por una jugada aislada", resumió el futbolista del conjunto blanquiazul.

Por su parte Pedro Orfila, ya en sala de prensa, coincidió con su compañero a la hora de definir el partido ante el Cornellà. "El final de la temporada es muy triste para todos. Teníamos muchas expectativas puestas en este play-off después de un año muy bueno en el que hemos dominado la clasificación casi de principio a fin. El partido ante el Cartagena fue muy igualado y en el de hoy hemos tenido alguna oportunidad clara. El gol ha sido un golpe muy duro y ya no hemos sabido levantarnos", indicó el futbolista.