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Opinión

Depende del color del cristal

Depende del color del cristal

Depende del color del cristal

Es curioso el mundo del fútbol en su paralelismo con la propia vida. Las alegrías y las tristezas dependen del barrio en el que acontezcan y del nivel de rivalidad que se tercie, y en el fútbol, por encima de cualquier otra consideración, está que una misma categoría puede ser considerada de un modo u otro dependiendo de quién y cómo la alcance o la padezca.

En el caso del Real Mallorca, la Segunda división resulta este año un fracaso derivado del descenso de categoría. No obstante, en el caso del Atlético Baleares, la Segunda división sería un éxito, casi sin precedentes, porque mirar 57 años atrás es mucho mirar.

El Mallorca conoció el éxito que pretende el Baleares hace dos años, mientras que los blanquiazules no saben lo que supone bajar a Segunda porque nunca han estado en Primera. Son sensaciones distintas aunque paralelas.

Contrapuestas las sensaciones, el Mallorca ya ha sentenciado la suya, mientras que el Atlético Baleares, tras pegársela a la primera como siempre, aún tiene opciones de conseguirlo porque su play-off aún no se ha acabado.

Así es la Segunda división, un drama para unos y una alegría para otros. Una consumada y la otra pendiente. Y si no, que le pregunten también a Cartagena y Logroñés, o a Deportivo y Numancia.

Y es que, como en tantas cosas de la vida, todo depende del color del cristal con que se mira.

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