Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Lo del COI no tiene pies ni cabeza

Las mascotas de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en una imagen retrospectiva.

Las mascotas de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en una imagen retrospectiva. efe

Da la impresión que el COI quiere demostrar que está por encima del bien y del mal justo cuando el mundo, de forma literal, está afrontando un gravísimo problema de dimensiones todavía desconocidas. Lo sensato sería que ayer hubiera anunciado que, más allá de los lógicos intentos por evitar la suspensión, los Juegos de Tokio quedaban aplazados hasta 2021. Cada más hay más voces y, sobre todo, con más peso, que reclaman cordura a una situación que exige que los dirigentes del COI dejen de mirarse su ombligo. Claro que las consecuencias económicas serán muy importantes, pero son una broma comparadas con el daño que está haciendo esta pandemia. Además, no tiene sentido prolongar la agonía de unos deportistas que no se merecen estas cuatro semanas más de calvario hasta que se les diga el desenlace. Lo normal es que se acaben suspendiendo, por lo que mantener esta incertidumbre no tiene ningún sentido. Quedan pocos meses para julio y hay deportistas que ni pueden salir de su casa para entrenar. Eso ya depende del país que sean. Ni siquiera están cerradas todas las fases clasificatorias en muchas disciplinas, por lo que no hay ninguna necesidad de forzar hasta lo absurdo. Lo del COI no tiene ni pies ni cabeza.

Compartir el artículo

stats