Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Cartulina morada

El extraño don de Rubiales

El presidente de la Española tiene en año y medio de mandato casi más frentes abiertos que su predecesor en el cargo Ángel María Villar en 30 años de poder. Tarea harto difícil

Luis Rubiales. Efe

Luis Rubiales se presentó este pasado martes ante la prensa balear en un desayuno organizado por la Federación Española de Fútbol. Pronto empezaron las preguntas. "Creía que querríais saber lo que opino sobre Miquel Bestard, quien vuelve a presentarse (por enésima vez) a la presidencia de la Balear y por el que estoy tremendamente contento", sugirió el presidente de la Española. Nada más lejos de la realidad. A Rubiales le llueven los temas incómodos. A saber: atasco en la huelga del fútbol femenino, decisión de llevar la Supercopa al totalitarismo de Arabia Saudí, guerra con el Valencia por el reparto de premios en la competición, denuncia de la Liga Nacional de Fútbol Sala por evitar que la Española tome el control de las competiciones, eternos enfrentamientos con Tebas por cuestiones como el calor, los horarios o el día de la semana en el que se debe jugar a fútbol... Y así, pueden imaginar, un largo etcétera. Por no hablar de cómo se limpia las manos con temas como la participación del Andorra en la fase previa de la Copa del Rey y que ha afectado de pleno a un equipo de la isla, el Andrtax. Cuando al exfutbolista se le puso al frente de la Española solo se le exigía que lo hiciera algo mejor que su predecesor en el trono Ángel María Villar, algo no muy complicado. Pues ni con esas.

El secretismo del Mallorca vs Mandiola

La 'Ley Bale' irrumpe de lleno en la Primera División española. Les explico. El futbolista galés del Real Madrid pidió a su club que no se emitiera parte médico alguno después de que regresara de los partidos de su selección. La noticia dibuja un escenario desconocido en España hasta ahora (que no en la isla), el de un jugador que recurre a sus derechos como paciente para que el club al que pertenece no haga pública información alguna sobre su salud. En lugar de 'Ley Bale' podían haberla bautizado como 'Ley Real Mallorca', aunque el gancho, seguramente, no habría sido el mismo. Así, mientras el club bermellón se ampara en la Ley de Protección de Datos para no dar ni un apunte sobre lo que pasa o deja de pasar de vestuarios para dentro, en la isla también tenemos la suerte de encontramos con el lado opuesto. "Rovirola estoy seguro que tiene una rotura de fibras en el gemelo y lo perdemos para dos o tres semanas", se aventuró a asegurar ayer el bueno de Mandiola, sin necesidad alguna de examen médico, tras el partido ante el Castilla.

Gracias por tanto, Lorenzo

El Mundial de motociclismo pierde a una de sus piezas fundamentales y Mallorca a uno de los mejores deportistas de su historia. Se hace duro, con 32 años, tener que despedir a Jorge Lorenzo, mientras tenemos que seguir aguantando a Valentino Rossi con 40. Me sabe mal su adiós por el recuerdo que deja este último año, aunque con miedo en el cuerpo no se debe pilotar. Ahí ha sido el más valiente.

Compartir el artículo

stats