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Cartulina morada

Mediapro y Federación entran en juego

Los últimos acontecimientos que rodean la huelga de fútbol femenina no podían acoger peores protagonistas: la productora y el organismo de Rubiales quieren su trozo de tarta

En la última semana la huelga indefinida del fútbol femenino, prevista para el próximo fin de semana, ha dado un vuelco de 180 grados. Por si éramos pocos, ahora Federación y Mediapro han decidido meterse de lleno en el conflicto. Nadie les ha llamado, pero donde hay negocio ahí están ellos. En la mesa hay dos propuestas. La productora pone sobre la mesa 1,5 millones de euros para poder cubrir las peticiones realizadas por las jugadoras. A cambio piden la retransmisión de dos partidos semanales que ofrecería desde su canal GOL. Por su parte, el pasado miércoles presentó la Federación su postura: una bolsa de 1.152.000 euros para que las futbolistas tengan garantizadas sus exigencias económicas. Para liberar esta cantidad pide un acuerdo para que todos los partidos los televise la operadora con la que haya alcanzado un pacto el club local. Y ahí están, en la enésima guerra entre Mediapro y Federación. Da igual que el conflicto resida en el fútbol femenino, la celebración de la Copa del Rey o el partido de los lunes. Tomen asiento y preparen las palomitas, la guerra está abierta.

En el lado opuesto, Australia

Mientras tanto, en la otra punta del mundo, la selección femenina de fútbol de Australia está a punto de hacer historia. El equipo nacional va a anunciar un nuevo acuerdo con la Federación de fútbol por el que las jugadoras recibirán el mismo salario que sus homólogos masculinos. Los dos combinados se repartirán también los ingresos comerciales, con el 20% para cada uno; así como los premios en metálico logrados, sean del equipo que sean. En España se nos llena la boca hablando de los avances y progresos que ha vivido el deporte femenino en los últimos años. Queridos, tomemos ejemplo, porque seguimos a años luz de muchos otros países.

Para muestra un botón

Esta pasada semana las redes sociales estallaban en favor de Laia, una niña con síndrome de Down, pidiendo que pudiera disputar con su equipo de voleibol la VII Copa de España infantil, teniendo ella un año más que las jugadoras de su categoría. La denuncia de los padres de Laia se ha hecho viral y se está convirtiendo en una reivindicación del derecho a la inclusión de las personas con discapacidad. La Federación proponía que el Esplugues inscribiera a Laia para jugar con el equipo de su edad, que se corresponde con la categoría de cadete y no de infantil, sin tener en cuenta cuál es el equipo de toda la vida de la niña, que está escolarizada también en un curso inferior al que le tocaría por edad. Cuando falta sentido común es difícil llegar a un acuerdo, aunque parece que finalmente hablando se entiende la gente y Laia podrá jugar con sus compañeras.

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