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Diario de Mallorca

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MINUTO 91

El mejor día está por llegar

El Atlético Baleares se ha proclamado con todo merecimiento campeón de su grupo en Segunda B, pero como bien dijo su técnico Mandiola, "queremos el premio gordo"

Los jugadores del Atlético Baleares celebraron el título mezclados con los aficionados. Enrique Calvo

El Atlético Baleares está de moda. Este modesto club, que ha pasado por mil penurias a lo largo de su historia, se ha ganado todo el protagonismo del fin de semana al proclamarse con todo merecimiento campeón del Grupo tercero de Segunda B. En un partido emocionante, con suspense hasta el último segundo, cuando Carl se hizo con el balón al saque de una falta y el posterior pitido final del colegiado, el equipo de Manix Mandiola ha sido el mejor, sin hacer excesivo ruido y con una segunda vuelta inmaculada, sin ninguna tacha.

Pero Mandiola, con toda la experiencia del mundo, sabe que todo lo conseguido hasta ahora no servirá de nada si no se consigue el objetivo del ascenso. Tal vez es por eso que al final del partido, con todos sus jugadores enloquecidos por el campeonato obtenido, él era el más comedido. "Disfrutaremos esto un par de días, pero queremos el premio gordo", dijo el vasco. Nadie le ha regalado nada al equipo blanquiazul. Aparece en lo más alto por méritos propios. A Mandiola, al director deportivo Patrick Messow y, por supuesto, al mandamás Ingo Volckmann se les ha de reconocer que han sabido hacer bien su trabajo, independientemente de lo que pase en las eliminatorias por el ascenso, que ojalá solo sea una. Mandiola ha confeccionado un grupo equilibrado en busca de un único objetivo: el ascenso a la Liga 123. Lo tienen a su alcance. Esta ha de ser su temporada. El mejor día para el Baleares está aún por llegar.

Un tropiezo inexplicable. El dato es demoledor. Las dos únicas derrotas del Mallorca en los últimos doce partidos han sido ante el Córdoba y, el sábado, frente al Nàstic, dos equipos que ya tienen en el bolsillo el billete para jugar en Segunda B. Ya se sabe que en deporte dos y dos nunca suman cuatro. Pero si pones todo de tu parte para que se rompa el más favorable de los pronósticos, es probable que se produzca la sorpresa. Y es que el Mallorca jugó en Tarragona como si ya hubiera ganado el partido antes de jugarlo. Se movió sobre el césped sin la intensidad mínima para disputar un partido en el que tanto estaba en juego. Y el mejor ejemplo se dio en la última jugada del encuentro, cuando Kanté remató a gol sin nadie que le hiciera sombra. Agravado porque dos minutos antes Abdón había empatado, un resultado que se daba por bueno visto como fue el partido. El duelo es un aviso a navegantes. Lo que no puede hacer si se clasifica para el play-off, que pese a todo continúa en las manos de los hombres de Mandiola. Un mal día en la fase de ascenso, el no poner un pie a tiempo, te puede costar muy caro. Eran muy pocos los que esperaban un fiasco, porque no tiene otro nombre, como el del sábado.

Una de cal y otra de arena del Iberojet Palma ante el Granada. El equipo de Alonso cumplió el viernes pero ayer mostró la irregularidad de la que ha pecado toda la temporada, con un parcial en contra en el tercer cuarto de 11-28, que resultó fatal para sus aspiraciones. La eliminatoria está ahora igualada a una victoria. Hay que seguir confiando en este equipo.

El Palma Futsal derrotó por tercera vez esta temporada al Movistar Inter y, aunque consciente de lo que le queda por delante, se permite soñar en este play-off por el título.

A Nadal se le presenta otro gran reto por delante: ganar Roland Garros sin lograr un solo título en tierra, a la espera de lo que haga en Roma. El manacorí sigue buscando su mejor versión, y parece lejos de encontrarla.

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