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El rincón de pensar

A un paso de tierra de nadie

Fin de semana de empates para los más importantes equipos mallorquines de fútbol. A uno, el Mallorca, le sirve de muy poco, al otro, el Baleares, para mantenerse en lo más alto

Tropiezo inesperado del Mallorca en Son Moix, un escenario que los hombres de Vicente Moreno habían convertido en un fortín, lo que les permitía mantener vivas las opciones de luchar por algo más que la simple permanencia. Un empate a estas alturas de la temporada, con todos los equipos colocándose para el tramo final decisivo en la Liga, es un mal resultado, y más si al hecho de haber sumado un solo punto se une que el rival estuvo jugando más de media hora en inferioridad numérica tras la expulsión de Qasmi.

Es verdad que el objetivo inicial de la temporada del recién ascendido Mallorca era la permanencia, pero el rodaje en la categoría nos ha demostrado que los de Moreno pueden aspirar a algo más con un poco de empuje, el que le faltó en los primeros veinte minutos de juego de ayer, en los que además se vio penalizado con un gol por un Elche que le robó la pelota. Dos empates en otros tantos partidos, el de esta matinal de domingo, y el de la pasada semana ante el Tenerife, han dejado a los bermellones a cinco puntos de la zona de promoción. Virtualmente, por los tres puntos que le corresponderán por el triunfo en los despachos ante el Reus, se han sumado 45 puntos ya y el fantasma de la pérdida de categoría es casi una quimera. La victoria en el partido del próximo sábado ante el Oviedo se antoja como vital si quiere optarse a algo importante en esta Liga 123. De no lograr el triunfo, el Mallorca quedará situado en una zona inocua en la clasificación, en ese terreno que no conduce a ninguna parte, lo que supondrá sin duda un duro golpe para las ilusiones de la afición.

Un empate que otros hacen buenos

El Atlético Baleares tiene el mismo problema que el Mallorca en los partidos que se juegan lejos de su estadio. La victoria se le resiste. El botín de puntos acumulado en casa por los blanquiazules es de tal magnitud que se ha encaramado al liderato. Ayer pudo dar un golpe de mano si hubiera ganado al Olot, pero el empate del Villarreal B o del Lleida hace que pueda mantener su ventaja en lo más alto de la tabla. Los de Mandiola sufrieron ayer de lo lindo y ese punto logrado en tierras gironinas sabe a gloria.

El mal ejemplo de Kyrgios

La semana nos deja también la vuelta de Rafel Nadal en las pistas de Acapulco, un torneo de corta trayectoria para el mallorquín que acabó tras una derrota en la segunda ronda ante el australiano Kyrgios, ante el que tuvo tres pelotas de partido. El mallorquín salió picado por la poco deportiva actuación de su rival de turno, que demostró porqué siendo una gran promesa del tenis no ha llegado más lejos. Al australiano, que acabó ganando el torneo, la virtud de eso que llaman deportividad parece que le importa poco. Un mal ejemplo.

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