11 de junio de 2018
11.06.2018

La discreción de Toni Nadal

10.06.2018 | 23:22
En su primer año alejado de su sobrino Rafel, Toni Nadal ha sabido dar un respetuoso paso atrás cuando ha estado en las instalaciones de Roland Garros estas dos últimas semanas. Se le vio en la primera varios días hasta que se perdió el partido de octavos ante el alemán Maximilian Marterer, el lunes 4, volando a Mallorca. No ha vuelto a aparecer por París hasta el viernes, en la semifinal que disputó su sobrino ante Del Potro. Se sentó en el palco de familiares, con la gorra de la Academia sobre su cabeza, en primera fila pero alejado de Carlos Moyá, sentado en la silla en la que en los últimos doce años ha ocupado el propio Toni. Sentado al lado de su hermano Rafel, el mentor del campeón de Manacor vio el partido en silencio, sin hacer excesivos aspavientos, salvo en algún punto espectacular de su sobrino. Lo mismo ocurrió el sábado. En el entrenamiento previo a la final de ayer, estaban presenciando la sesión el padre del jugador, Sebastià, y los tíos Rafel y Miquel Àngel. Ni rastro de Toni, que no apareció por la pista 4, dejando todo el protagonismo a Moyá. Toni tiene claro que el paso atrás que decidió dar a comienzos del pasado año no tiene vuelta atrás, y solo viaja a ver a su sobrino en ocasiones esporádicas y trascendentes, como esta.
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