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Entrevista

Pakita Ruiz: "La Federación Balear me impidió entrar en el Centre de Tecnificació por ser mujer"

La mallorquina del equipo Champi Women está a punto de conquistar su tercer Campeonato de España de Velocidad pese a las trabas que le han puesto por el camino

La mallorquina Pakita Ruiz aguanta entre sus brazos el casco con el que compite en los campeonatos autonómicos y nacionales.

La mallorquina Pakita Ruiz aguanta entre sus brazos el casco con el que compite en los campeonatos autonómicos y nacionales. B. Ramon

Para Pakita Ruiz (Palma, 1997) una chicane, un cambio de rasante o una apurada de frenada nunca ha supuesto un problema. Las trabas que le ha puesto la vida por haber nacido mujer en un ´deporte para hombres´ sí le condujeron casi a abandonar su sueño. Hoy, a punto de conquistar su tercer CEV, sigue luchando y espera disputar algún día el Mundial de motociclismo.

-A falta de una carrera, se encuentra quince puntos por encima de la segunda clasificada en el Campeonato de España de Velocidad de féminas ¿Está hecho?

-Aún no, aún no. Todavía tengo que disputar la última carrera en octubre en Jerez, hay que hacerlo bien, acabar la carrera y ver si lo podemos volver a lograr, sería el tercero.

-¿Es tan sencillo conseguirlo o es usted que lo hace fácil?

-Fácil no es. Si lo comparas con el campeonato masculino, no hay mucho nivel, pero es evidente que he tenido que luchar mucho para estar donde estoy.

-¿Resulta fácil compaginar ambos campeonatos?

-Las carreras del CEV masculino que coinciden con las del femenino no las puedo hacer, porque prefiero priorizar el segundo, pero siempre que puedo participo también en el masculino. La primera en la que corrí este año fue en Montmeló y conseguí una cuarta y una quinta posición, compitiendo con otros 41 pilotos, todos ellos hombres.

-¿Aspira llegar algún día a participar en el Mundial de motociclismo?

-Ese es mi objetivo. Me encantaría poder participar en el Mundial de Moto2. Pasar por Moto3 sería muy complicado para mí porque actualmente corro con una cilindrada mayor y tendría que adaptarme a esa nueva moto, por eso mi preferencia sería ir directamente a Moto2.

-¿Cómo se llega al Mundial?

-Lo esencial es el dinero. O tienes detrás a una familia que te lo pague, que no es mi caso, o has de encontrar un patrocinador que te permita estar en algún equipo de la parrilla, es muy complicado.

-Actualmente se encuentra en el equipo Champi Women Racing, el nombre lo dice todo.

-Sí, somos un equipo en el que trabaja un gran número de mujeres. Tengo una telemétrica, una mecánica, una ingeniera€ Son chicas que están estudiando para poder dedicarse a este mundo y es una buena plataforma para que se formen y vayan aprendiendo.

-¿Qué le llevó al mundo del motociclismo?

-Nunca hemos sido una familia motera. A los tres años mi tío, en lugar de regalarme una bici, me compró una moto y ahí empezó todo. A mis padres no les hizo mucha gracia y me la escondieron hasta que nos mudamos y encontré un sitio fuera de peligro para poder manejarla. Ya tenía unos siete años.

-¿Cómo gestiona los entrenamientos diarios?

-Hago lo que puedo y lo que me dejan. Entre semana voy al gimnasio dos o tres horas y eso me ayuda a coger fuerza. Pero tengo muy poca accesibilidad para entrenar con la moto. Normalmente solo puedo rodar con ella una vez al mes. Es un deporte muy caro y no me puedo permitir alquilar la pista de Llucmajor. Desde la Federación me han dado la oportunidad de practicar en pista de motocross, pero para el CEV también necesito pista.

-Si no es usted€ ¿Quién corre entonces en Llucmajor?

-Desde que soy pequeña y ya estaba metida en este mundo, nunca me han dado la posibilidad de formar parte de la Escuela Balear del Deporte (EBE). Pilotos que en competiciones autonómicas obtenían peores resultados que yo, consiguieron la inscripción y yo nunca tuve la oportunidad. En 2011 fui la primera chica en ganar el Campeonato de Balears mixto en 80cc, en una parrilla solo con chicos, pero eso tampoco me abrió las puertas para entrar en el Centro de Tecnificación y por lo tanto poder entrenar como otros pilotos.

-Con su palmarés y siendo hombre ¿Estaría donde está?

-Seguro que no. Con el cambio de presidente en la FBM las cosas han mejorado, pero en su momento yo me vi claramente excluida por la Federación para entrar en la EBE por el hecho de ser mujer, no veían normal que una chica pilotara. En otras comunidades, las pilotos cuentan con mucho mayor apoyo, pero aquí, hasta hace muy poco, no se creía en nosotras y yo fui discriminada por ello.

-Tras tantas dificultades ¿Ha pensado alguna vez en dejarlo?

-En 2014 estuve a punto. Llevaba muchos años tocando a las puertas para buscar ayudas que nunca llegaban. Si sigo metida en este mundo es gracias a la gente que me ha comprado los calendarios que saco año tras año y que me han permitido costearme una moto. Ese año lo iba a dejar todo, pero me enteré de la creación del CEV femenino y me dije a mí misma que tenía que seguir. Me fui a Navarra con una moto que conseguí comprar a base de vender calendarios, sin equipo, sin patrocinio, con una mano delante y otra detrás y gané. Me convertí en la primera campeona en la categoría de 600cc de la Copa de España de Velocidad femenino, eso ayudó algo para seguir luchando.

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