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Trote

Guerra por el caso Cabriol

La denuncia de un comercial contra otro se cobra ya ocho detenciones y nueve imputados - La Guardia Civil anuncia no descartar más arrestos por su operación contra "el intrusismo y el maltrato animal" en Son Pardo y la Part Forana

Antoni Oliva Palma

El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) anunció que mantiene abierta la Operación Cabriol y que no descarta nuevos arrestos, tras sus ocho detenciones y los nueve imputados que ya hay relacionados con la causa. Un notable grupo que destaca por estar compuesto por buena parte de los profesionales del trote con mejores resultados y propietarios de caballos de carreras a los que les consideran como "presuntos autores de los delitos de maltrato animal e intrusismo profesional".

Según la investigación: "Uno de los detenidos era el que recibía los medicamentos y productos, careciendo de los permisos necesarios para ejercer esa actividad. Esta persona sería también la encargada de la distribución de los productos a las diferentes cuadras que se lo solicitaban".

Esa es la primera valoración oficial que se ofrece en torno al gran dispositivo -con la movilización de un centenar de agentes- que se organizó el miércoles en ocho cuadras interiores y exteriores del Hipòdrom Son Pardo, en domicilios particulares y centros de entrenamiento de localidades de la Part Forana, como son: Manacor, Llucmajor, Felanitx, Vilafranca, Cala Millor, Búger y el Pla de Sant Jordi.

Cruce de denuncias

Una investigación que en los diferentes interrogatorios efectuados trascendió que está vinculada a la denuncia de un empresario comercial de productos veterinarios, instalado en el centro de la isla, contra otro con su negocio en Manacor. Y, curiosamente, en los registros efectuados a lo largo de once horas, entre el miércoles y la madrugada del jueves, se encontraron, y requisaron, numerosos productos comercializados irregularmente por ambos comerciantes -sin prescripción, ni receta veterinaria-, con varios de los caballista detenidos por su tenencia admitiendo ser clientes tanto de uno como del otro.

Y a lo largo de ayer trascendió que el comerciante de Manacor arrestado el miércoles en Son Pardo aprovechó su prolongada detención en el cuartelillo de Artà para formular una denuncia contra un empresario de su mismo sector, con su negocio con sede en Lloret, como primera respuesta al operativo organizado en su contra.

El cruce de denuncias entre los dos comerciantes, forzado por la Operación Cabriol, representa una auténtica declaración de guerra entre los principales proveedores de fármacos y productos para los caballos de las carreras al trote enganchado de Mallorca.

"Cócteles" y "sondas"

En su comunicado de carácter oficial, la Guardia Civil anunció ayer que "los investigadores sospechaban que se estaban suministrando distintas sustancias a caballos de carreras, sin ningún control veterinario, con el único objetivo de aumentar el rendimiento del animal, sin tener en cuenta los posibles efectos negativos en la salud del mismo".

Igualmente, informó que "en los registros se ha incautado gran cantidad de medicamentos, algunos de ellos con los envases sin etiquetar o etiquetados en lengua extranjera. También se han recogido ´cócteles de productos, consistentes en la mezcla de varios de ellos para la administración conjunta a los animales". Y que "se intervinieron numerosas jeringuillas usadas y sondas naso gástricas para la administración directa al estómago de los equinos".

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