17 de noviembre de 2014
17.11.2014
Preferiría no hacerlo

Códigos

17.11.2014 | 06:50
El Mallorca baja al barro porque ya entiende los códigos de la categoría y de Karpin. Pero no vale acusar al rival de juego sucio y hacer creer que tú practicas un fútbol de salón

El Mallorca ha empezado a entender los códigos de la categoría y de su entrenador. Bajó al barro para defender el 0-1 en El Sardinero e hizo lo mismo el sábado para sobrevivir en la guerra de guerrillas propuesta por el Alcorcón. Son diferentes maneras de practicar este deporte y lo sabe muy bien Valeri Karpin, que cuando era jugador explotaba todas las posibilidades que ofrecía el fútbol subterráneo. Por eso no se entiende muy bien el cabreo del vestuario cuando acabó el partido. Si el Mallorca no pasó del empate no fue por las patadas del rival, sino porque no generó ni una sola ocasión de gol más allá del penalti. Para hacer un análisis del partido con perspectiva conviene quitarse la bufanda. Es cierto que el Alcorcón abusó del juego duro. Y también el Mallorca. Por algo se enfrentaban dos de los equipos con más tarjetas de la categoría.

Efervescente
Más o menos a la misma hora que se libraba una guerra en Son Moix, Marco triunfaba con la selección sub'19 anotando dos goles a Francia. El mallorquín está en plena efervescencia y cuanto más progresa, más se aleja de Son Moix. Las declaraciones de Miquel Àngel Nadal echando balones fuera cuando fue interrogado por el futuro del futbolista no pueden ser menos tranquilizadoras. La realidad es que Marco juega de prestado desde que Aouate le cerró la puerta, pero difícilmente el club podrá contener los anhelos del jugador si en enero se cruza otra propuesta tan atractiva como la del Barça B. Hasta ahora tanto el canterano como su representante han hecho la vista gorda con la evidente ilegalidad de su contrato –20.000 euros de sueldo para una cláusula de 4,5 millones– por deferencia con el Mallorca. Pero difícilmente Marco será tan indulgente en el mercado de invierno.

Claassen está muy ocupado
El futuro de Marco también dependerá mucho de la capacidad económica de Utz Claassen, que salvo sorpresa será el máximo accionista cuando culmine la ampliación de capital. El alemán tendrá dos caminos para mantener el club a flote hasta junio: con fondos propios o con el dinero que genere el traspaso del futbolista en enero, lo que en la práctica significaría renunciar a cualquier opción de subir a Primera. Ahora mismo a Claassen le ocupan otras cosas y está metiendo la pata. Desde que anunció su intención de comprar el Mallorca se ha escaqueado tres veces de ir al palco con los pretextos más variopintos: el cumpleaños de su hija, una cena con el vicecanciller germano y asuntos de trabajo en Alemania. Cuanto más se acerca al poder, más se aleja de la afición. Cualquiera diría que el alemán se escabulle del palco para no enfrentarse a una más que previsible bronca de la grada. Igualito que Biel Cerdà.

Hay ganas de otras cosas
El Palma Air Europa reunió el miércoles a 1.500 espectadores y ayer el Palma Futsal a cerca de 3.200. El hartazgo que se percibe en torno al Mallorca coincide con un creciente interés por otras disciplinas y otros clubes que, además, presentan proyectos deportivos muy atractivos. En la isla hay ganas de invertir tiempo y dinero en otros espectáculos en los que solo importa la pelota y no hay directivos poniéndose casi todos los días en ridículo.

El adiós de Miquel Capó
"Llega un momento que el deporte de competición ya no es salud". Lo dijo Miquel Capó en una entrevista concedida a este diario para explicar las razones de su retirada. El ultrafondista, mermado desde hace años por las lesiones, abandona dejando un reguero de gestas. Ha explorado los límites de su cuerpo y nos ha llenado de admiración.

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