Rafel Nadal afirmó que ser el número uno del mundo al término de esta temporada, en la que reapareció tras siete meses de baja, es uno de los "mayores logros" de su carrera. "No era mi principal objetivo, pero después de todos los éxitos que he cosechado esta temporada, y sobre todo después de lo que ocurrió la anterior, sentía que merecía estar ahí al final del año. Es uno de los mayores logros de mi carrera, volver a ser número uno tres temporadas después", afirmó el mallorquín en Londres tras vencer en la Copa de Maestros al suizo Stanislas Wawrinka.

"No es lo mismo ser el número uno en un momento dado que terminar el primero. Esto es una liga que empieza en enero, y en 2013 soy el campeón de la liga del tenis", destacó el manacorí, de 27 años, que estaba obligado a ganar en Londres al menos dos partidos para cerrarle la puerta al serbio Novak Djokovic a la primera plaza del ránking.

Nadal subrayó que el hecho de que no haya logrado asegurarse el número uno hasta el último torneo del año, a pesar de haber levantado ya 10 títulos en 2013, demuestra lo "difícil" que es cerrar el año en lo más alto de la ATP. "Lo bueno que es Djokovic hace que no lo haya logrado hasta hoy", destacó el mallorquín. A la vez, subrayó el trabajo que supone para cualquier deportista volver a competir al máximo nivel tras un parón que duró siete meses, en muchos de los cuales no pudo entrenarse.

Por eso, Nadal puntualizó que el regreso a lo más alto "demuestra" que durante toda su carrera ha "amado" el tenis. "He amado la competición y he luchado para ser competitivo, para disfrutar de todo lo que me ha pasado", apuntó.

"No sé si esta es la mejor temporada de mi carrera a nivel de resultados, pero a nivel de dificultad no tengo ninguna duda", afirmó sobre las particularidades de su sobresaliente campaña. Un año en el que ha levantado dos torneos de Grand Slam, como son su octavo Roland Garros y segundo Abierto de Estados Unidos.

"Estoy más asombrado de haber ganado ocho veces Roland Garros que de volver a ser número uno tres años después. Ocho veces son muchas, no puedo decir que no. Pero si me preguntáis qué veía más difícil cuando comencé esta temporada, si vencer en Roland Garros o acabar número uno, sin duda terminar como número uno", admitió Nadal.

"Después de todos los años que llevo de carrera y todas las cosas que he podido vivir, no creo que maneje el resto de la Copa de Maestros con un exceso de euforia, ni de relajación. Objetivo cumplido, muy feliz, pero eso no quita que estoy jugando un Masters", señaló Nadal sobre su objetivo. "Ahora toca seguir en el torneo y jugar mejor que hasta ahora. Necesito jugar mejor, lo sé, con algo más de frescura", afirmó Nadal sobre sus nuevos planes.