­José Miguel Álvarez y Esteve Alcina (Citroen Saxo) se proclamaron vencedores de la decimocuarta edición del Rally Dijous Bo, que el pasado sábado tuvo como centro neurálgico Inca y que, como ya es costumbre, fue una de las pruebas más duras del calendario por su longitud y la exigencia de sus tramos. Prueba de ello es la gran cantidad de abandonos que se produjeron, la mayoría de ellos por rotura mecánica, ya que de los 47 equipos inscritos inicialmente sólo 22 consiguieron llegar a la meta. Además, el adverso tiempo, sobre todo durante la mañana, aumentó la dificultad y complicó la elección de neumáticos.

Dani Lozano y Rudy Hensen, que partían como principales favoritos con su Seat Ibiza Kit Car, empezaron la prueba marcando el ritmo, colocándose en cabeza al término del cuarto tramo con una cómoda ventaja de 45 segundos sobre Antoni Ordinas/Mateu Tomás (Peugeot 205 GTI).

El primer batacazo llegó en la quinta especial, cuando el motor del Ibiza decía basta y dejaba a Lozano/Hensen sin opción al triunfo. Ordinas/Tomás heredaban el liderato y Lorenzo Andreu sufría una penalización de 2 minutos al haberse adelantado en un control.

En el parque de asistencia previo a la salida de la segunda sección, los equipos tuvieron la dificultad de elegir los neumáticos adecuados. José Miguel Álvarez y Esteve Alcina empezaron marcando los dos primeros scratch, situándose segundos. Pero cuando parecía que Binimelis/Verd se perfilaban como vencedores, el motor de su Renault Clio se rompía en la penúltima especial, dejando la victoria en manos de Alvarez/Alcina. Antoni Ordinas y Mateu Tomas se clasificaron segundos y José Lucas Laville y Jaume Llinás completaron el podio.

Lorenzo Andreu, líder del Campeonato de Balears, sólo pudo ser decimotercero, aunque tiene prácticamente asegurado el título tras el abandono de Lozano. La próxima prueba será el Rallysprint Conservas Roselló, el 24 de noviembre.