El navegante Javier ´Bubi´ Sansó declaró ayer que tiene "ganas de salir y de disfrutar navegando con un barco espectacular y plantar cara los cuatro grandes, que son los favoritos" en la séptima edición de la Vendée Globe -Vuelta al Mundo en Solitario sin escalas ni asistencias- que se inicia este sábado, en la que participa por segunda ocasión. El mallorquín reconoció que "si tuviese que apostar por un ganador, lo dejaría entre los cuatro magníficos: Vincent Riou (PRB), Jean Pierre Dick (Paprec Virbac), Armel Le Cleac´h (Banque Populaire) y François Gabart (Macif)".

Sansó, de 43 años, participa por segunda vez en la prueba -es el primer español que repite- después de que abandonase durante la edición 2000-2011, cuando navegaba a bordo del ´Old Spice´.

Su barco, el ´Acciona´ ha realizado ya 16.000 millas (30.000 kilómetros) de las que 6.000 (10.000 Kms.) las ha hecho ´Bubi´ en solitario. "Después de las pruebas que hemos realizado he visto que hasta el Atlántico sur no tendríamos que cambiar a los hidrogeneradores y está claro que podríamos dar la vuelta al mundo sólo con la energía que nos proporcionan las placas solares", indicó.

"Me hubiese gustado haber recorrido más millas. Hemos hecho menos que otros aunque las hemos registrado desde el inicio y hemos hecho más pruebas y cosas que otros. Ha habido mucho interés por parte de mis competidores por conocer el barco y lo he enseñado, aunque los últimos días ha bajado este interés, porque cada uno tiene sus problemas. Todos opinan que el futuro está en los barcos como el ´Acciona´, aunque los sistemas que llevamos son aún mejorables", dijo.

En cuanto a la preparación del barco, indicó: "El mayor problema que hemos tenido es que hemos partido de cero y no teníamos referencia alguna y nada con que comparar. Cuando montas un motor diesel en un barco puedes comparar con otros motores, pero lo que hemos hecho ha sido coger lo mejor que había en el mercado de estos sistemas ecológicos de energía solar, eólica e hidrodinámica. Hemos realizado muchas pruebas y esto cansa".

"Nuestras baterías son como las que usa todo el mundo, porque no podíamos arriesgarnos a usar otras más ligeras o avanzadas y que no sabíamos como iban a responder. Quizás si ahora empezásemos de nuevo haríamos un barco mucho más ligero", afirmó.

"Mi objetivo es acabar"

"Mi objetivo es intentar acabar y el barco que tenemos es una máquina de correr. Lo llevaré hasta donde permita el rango de seguridad; no pondré el barco en peligro para lograr un puesto de podio. No lo voy a hacer; de momento llevo comida para 95 días", indicó.

Al respecto de que esta edición podría hacerse en sólo 76 días (el récord lo tiene Michel Desjoyeaux con 84 días en la anterior), cree que "puede ser factible, pero depende de cuatro puntos estratégicos: la bajada hasta el ecuador, los ´doldrums´, encontrar una alta presión en el Atlántico Sur y superar bien las puertas de hielo en Australia; y también de que haya barcos en cabeza empujando unos a otros".